08 marzo 2006

Escalada Yosemítica Moderna



(Artículo escrito por Yvon Chouinard para el American Alpine Journal en 1963)













-La escalada yosemítica es la menos conocida y comprendida, pero sin embargo, hoy es una de las escuelas más importantes del mundo. Sus filosofías, materiales y técnicas han sido desarrolladas con independencia de las del resto del mundo. En tan solo 30 años se han logrado unos niveles de seguridad, dificultad y técnica comparables a las mejores escuelas europeas.





-Escaladores del resto del mundo han mostrado recientemente su interés en Yosemite y sus escaladas, aunque supiesen poco de ellas. Pero todavía hoy, muchos escaladores americanos ignoran lo que está ocurriendo en su país. Los escaladores antiguos de Yosemite salieron poco a escalar en otras escuelas, aunque algunos de otras regiones siempre vinieron al valle; además, a todo esto podemos unir lo poco que se ha escrito y publicado sobre esta escalada. Vía tras vía, y como en cualquier otra escuela, aquí apenas ha habido registros ni menciones. Una de las más grandes escaladas en roca jamás realizadas: la ascensión de la Salathé Wall , en 1961, recibió solo cuatro comentarios en el American Alpine Journal.





-Pero ¿por qué es la escalada de este lugar tan diferente? ¿por qué tiene técnicas, éticas y materiales tan específicos? La razón fundamental reside en la naturaleza de la roca de este paraje en si misma. En ningún lugar del mundo la roca está tan exfoliada, tan pulimentada por los glaciares y tan desprovista de agarres. Todas las rutas de escalada siguen sistemas de fisuras verticales. Las técnicas y materiales específicos han sido aquí desarrollados por absoluta necesidad.






- Problemas especiales -








-Desde que la escalda en este lugar ha tenido su propio hacer, también ha tenido sus particulares problemas y dificultades. Debido a la baja altitud a la que se encuentra el valle, las paredes estaban frecuentemente pobladas de árboles y diversa vegetación y las fisuras repletas de suciedad y hierba, haciéndolas más difíciles de transitar, y más lentas en su progresión para las primeras ascensiones.



-Situados en el centro de la soleada California, el mal tiempo no representa un gran handicap, no obstante, cuando hay temporal (habitualmente en otoño o primavera) puede ser peligroso porque la mayoría de los escaladores no están preparados, ni física ni mentalmente, ni tienen el material adecuado siquiera para afrontarlo. Los escaladores americanos suelen menospreciar la escalada en Yosemite por el hecho de que no suele haber un tiempo de alta montaña; personalmente nunca he sufrido graves consecuencias por el tiempo en este lugar.



-El gran handicap meteorológico en California es el calor. La temperatura habitual a la que se suele escalar es de cerca de 30ºC grados por el día, y baja hasta los 10ºC por las noches. En verano, temperaturas de 37ºC son bastante habituales. Entre Junio y Julio de 1961 hubo quince días seguidos con temperaturas superiores a los 35ºC. Esto hace bastante poco frecuentes las escaladas entre finales de julio y principios de septiembre. Además, el calor trae consigo el problema asociado de tener que acarrear con gran peso en los petates de escalada. Como mínimo, para cualquier gran escalada hay que prever un litro y medio de agua por persona y por día. Agua, comida y equipo de vivac, junto a unos 45 pitones y 35 mosquetones, es la usual y pesada carga en estas escaladas, algo bastante parecido a los que se usa en las escaladas de alta montaña. En una de nuestras escaladas de dos o tres días, el segundo suele llevar un pesado macuto mientras el primero iza otro buen petate, con la cuerda auxiliar que durante el ascenso le ha servido para que el segundo le pase los pitones extra que va necesitando.







(Royal Robbins en 1959)





- Seguridad -








-Incluso con el nivel de dificultad extrema que se ha logrado en la escuela, la seguridad no se ha desatendido. Esto se debe a varias razones, la más importante de ellas, por supuesto, es el amor que el americano tiene por lo seguro y su innato temor a la muerte que ha originado revolucionarias innovaciones en material de aseguramiento. Las clavijas, aquí, se usan en mayor medida que en Europa para el aseguramiento. Los peligros objetivos son casi menores que en ningún otro lugar del mundo. El peligro de caída de piedras, desprendimientos o de mal tiempo, es muy bajo; como la roca es lisa y empinada, y tiene pocas repisas, las caídas escalando sólo suelen propiciar un aumento de nuestra confianza en el material.








- Escalada libre -




-No sólo son verticales las fisuras, cualquier otro tipo de agarre también lo es. Empotramientos, chimeneas, lajas en bavaresas o placas de adherencia son las técnicas habituales en Yosemite. La escalada en placa de agarres, como la que se suele encontrar en los Teton Mountains o en las Rocosas, es raro encontrarla aquí. La gente que nunca ha escalado aquí tiene la impresión de que la roca es similar a la de las agujas de Chamonix o a la de las Bugaboos, pero no es así, son completamente diferentes. El granito de aquí no está fracturado en bloques angulares como el de los Alpes franceses, o como el que tenemos en el resto de Sierra Nevada.



-El valle se compone de toda una serie de domos exfoliados o desconchados, que además han sido cortados a bisel por los ríos y glaciares. Muchas de las escaladas siguen lajas de todos los tamaños, ya sean pequeñas y finas, o grandes y con enormes diedros. Los pitones se suelen colocar detrás de lajas o en el interior de los diedros verticales. Esta escalada por fisuras verticales no sólo requiere de una buena técnica sino que también necesita de gran resistencia y fortaleza. Los escaladores de Yosemite tienen musculaturas robustas debido a esta verticalidad.





-Sin lugar a dudas debe haber más escalada de chimeneas en Yosemite que en ningún otro lugar del mundo, desde las de empotrar una pierna y un brazo, pasando por algunas que tienen bloques empotrados del tamaño de una casa, hasta las de tipo “Rebuffat”, amplias y de pasar mucho miedo. Las hay cortas, pero algunas son de hasta 300 metros de largo.



-También son características del valle las placas de pura adherencia fruto del pulimento o laceración que ejercieron las lenguas glaciares con su paso. Hay algunas vías de escaladas en el valle que tienen cientos de metros de estas placas. Para superarlas se realizan complicados movimientos de adherencia de pies, y de agarres con ayuda de las uñas canteando en minúsculas regletas y pequeñas lajas. En estas secciones es bueno comportarse como si estuviéramos mucho más cerca del suelo, porque el que va de segundo pierde bastante confianza; por momentos las manos te sudan, las piernas comienzan a zarandearse, y los pies, finalmente, acaban patinando y te desparramas para abajo.



-La mayoría de las técnicas de escalada libre que se usan aquí vienen de Tahquitz Rock, en el sur de California, donde desde los años 30 han practicado la mayoría de los escaladores de Yosemite, antes de venir a hacer sus escaladas en este lugar. Allí hay más de 70 rutas de escaladas en roca muy similares a las de Yosemite, pero sin el aspecto pulido de la laceración glaciar, y sin la típica “suciedad” de las fisuras. En Tahquitz escalas cosas en libre que en Yosemite requieren artificial. Gracias la accesibilidad y a sus francas fisuras de pitonaje franco y sonoro, Tahquitz ofrece las condiciones ideales para llevar la escalada libre a los límites. Muchas de las vías de allí se abrieron en artificial, pero poco después todo el mundo las empezó a escalar en libre. Fue la primera zona en tener vías de 5.9 y continúa teniendo la mayor concentración de vías de 5.8, 5.9 y 5.10 del país. Allí los desplomes y los largos de adherencia son de libro. Se puede practicar y desarrollar una técnica para granito incluso mejor que en el mismo Yosemite. Cada primavera, incluso los escaladores nativos, dedican una semana en prepararse en Tahquizt antes de escalar en las grandes paredes de Yosemite.






- Escalada artificial -





-Debido a que las fisuras de pitones son verticales y tienen algunos techos, la técnica de la doble cuerda que se suele utilizar en casi todos los lugares del mundo, aquí no se usa. La tensión en cuerda no se usa excepto en terreno desplomado. Se escala con cuerda simple y se ponen cintas para evitar el roce de la misma en lo posible. El uso de cuerda simple facilita la progresión y la hace eficiente y rápida.



-Los estribos de cinta de nylon de 3cm de ancho han sustituido a los de peldaños antiguos. Las razones son las siguientes:







  1. - En los de cinta se agarran mejor las cletas (al no tener a penas tacón), y dan una sensación de mayor seguridad y confort, sobre todo cuando se cuelga de ellos mucho tiempo asegurando en las reuniones.


  2. - Las cintas pueden además ser usadas para funciones como anudar bloques o árboles y arbustos.


  3. - En caso de emergencia se pueden cortar en trozos para hacer rapeles.


  4. - Se ordenan mejor y se pueden plegar.


  5. - Son más eficaces a la hora de subir en prusik.


  6. - No hacen ruido, de tal modo que el asegurador puede escuchar mejor los sonidos que le ayudan a entender lo que está haciendo el primero de cuerda, sin necesidad de mirar hacia arriba, pudiendo así anticiparse.


  7. - Sirven también para sentarse en ellos y así ahorrar energía.


  8. - Es más difícil que se puedan caer eventualmente en maniobras con clavijas.



-Desde que los uso no los he visto desventajas con respecto a los de peldaños. Posiblemente no son usados por los europeos debido a la dificultad que tienen en encontrar este tipo de cinta de nylon.



-Cada escalador lleva tres estribos de estos, de tres peldaños cada uno. El primero de cuerda nunca deja ninguno colocado en su avance, y los mueve hacia arriba de pitón en pitón. Cada estribo lleva un mosquetón fijo arriba que nunca se debe quitar. Cuando la inclinación de la pared disminuye sólo se usa uno de los estribos, pero cuando esta se incrementa, se usan dos y se pone un pie en cada uno. En desplomes se suele usar un tercero para engancharse al siguiente pitón; cuando se recupera un largo se suelen empalmar dos y hasta los tres estribos para alcanzar clavijas alejadas.

-La técnica más actual es la siguiente: se coloca una clavija, se le engancha un mosquetón, se pasa la cuerda y finalmente se engancha el estribo. En clavijas dudosas se engancha primero el estribo, antes de pasar la cuerda, para probarla subiéndose al mismo. Una vez comprobado se pasa la cuerda, evitando así caer más metros si el pitón se arrancara. Por supuesto, el mosquetón que se usa debe poder aguantar el peso del cuerpo aunque tenga el gatillo abierto.









- Material -







-Las primeras clavijas que se fabricaron fueron pensadas para ser usadas en la caliza de las Dolomitas, con la idea de que se adaptaran a fisuras y grietas irregulares de este tipo de roca, llenando todos sus recovecos, y alcanzando una capacidad de anclaje enorme, hasta el punto de ser casi imposibles de arrancar. Se consideraba entonces que solo acero muy maleable o hierro podía reunir esas condiciones. Todas las clavijas europeas de hoy siguen siendo hechas bajo este patrón, independientemente de si van a ser usadas en caliza o no.



-John Salathé fue el primero en cubrir en el valle la acuciante necesidad de clavijas para el granito. Durante sus intentos a la Lost Arrow vio que necesitaba algo mas rígido, un pitón más duro para introducirlo entre las sólidas vetas de granito descompuesto sin doblarlo; que fuese más ligero que uno de hierro, que tuviera gran capacidad de anclaje y que incluso pudiera ser sacado de una manera rápida y fácil, para utilizarlo una y otra vez. A parte de su modelo antiguo “Model A Ford”, Salathé forjó unas bellas clavijas horizontales muy reverenciadas y apreciadas por los que, a día de hoy, poseen algún ejemplar.



(John Salathe e Yvon Chouinard)



-Las clavijas de aleación están basadas en una teoría radicalmente distinta a las de hierro. No se espera que sigan el camino de las fisuras en su penetración, y sí se pretende explotar su firmeza fruto de la presión que ejercen contra las caras internas de las fisuras. Han sido probadas para tener una gran capacidad de agarre en rocas graníticas ( y de similares características), al ser metidas con firmeza y en profundidad. La totalidad de la clavija de aleación es rígida, de tal manera que la cabeza no se dobla al sacarlas, haciendo posible su uso durante varios días seguidos, como al hacer una escalada de unas 300 clavadas, sin abandonar tan siquiera una sola en la pared. El invento de la clavija de aleación es tan importante como el de los nuevos tornillos para la escalada en hielo.



-A principios de los años 50 un nuevo pitón fue inventado por otro famoso escalador de Yosemite, Charles Wilts, la cual ayudó enormemente a la evolución de la escalada artificial. Esta clavija, con una hoja del grosor de un sello de correos, fue certeramente bautizada como Knife Blade. Fue la primera forjada en acero cromo-molibdeno de avión y está indicada para usar en fisuras muy estrechas, en las que ninguna otra clavija cabe. Aunque fue originalmente diseñada para artificial, pronto se comprobó que tenía incluso mayor capacidad de anclaje que las “Angles” (uves).






(Bishops Balcony. Escalada con Kinfe Blades)



-Gerry Gallwas forjó, en 1957, unas clavijas horizontales de acero cromo-molibdeno para la apertura de la Noroeste del Half Dome, algunas de las cuales se han utilizado más de 100 veces y siguen de buen uso.



-Yosemite, como cualquier otra zona granítica, tiene muchas fisuras estrechas para pitonar. Los tacos de madera no suelen ser aquí demasiado útiles, ya que las fisuras anchas están muy sucias. Algunos fabricaron “Angles” anchas, de unos 12cm, de diversos materiales. Algunas de las que hizo William Feuerer para la ascensión del Capitan, en 1958, fueron moldeadas de unos carriles de aluminio; y también usaron varias sacadas de ángulos de hierro, y otras cortando las patas de unas estufas (Las famosas Stove Legs).



-Todas estas clavijas fueron hechas por particulares en talleres caseros y las producían sólo para sus amigos. Salathé solía vender las suyas, pero algunos pensaban que medio dolar por cada una era demasiado dinero.



-En 1958 comencé a comercializar nuevo material en serie. Unos nuevos mosquetones de aluminio más resistentes que los de acero y que podían aguantar el peso del escalador, aún teniendo el gatillo abierto.



-Con las “Angles” sin armella y de aleación, sustituimos a las precedentes, por ser mucho mejores. Las más grandes fueron templadas al aluminio para aligerarlas. Además, también fabricamos toda una nueva línea de clavijas horizontales en aleación, abarcando el rango que iba desde las “Knife Blades” hasta las cuñas.





-Los intentos fallidos de ascender a la Kat Pinnacle pusieron de manifiesto la necesidad de una clavija para las fisuras ciegas o de poca profundidad (en las que las clavijas normales tipo Knife Blade tocaban fondo antes de estar medianamente introducidas). Así fue como surgieron las RURP (Realized Ultimate Reality Piton), claves en el artificial extremo actual de A5, y muy útiles para desmantelar antiguas líneas de buriles que surcaban este tipo de lugares. Estas han pasado de ser meras novedades a transformarse en herramientas básicas e imprescindibles en las nuevas aperturas del valle.



(RURP en 2006)






-La importancia de este nuevo equipamiento de clavijas se puede corroborar en todas las más importantes actividades llevadas a cabo en Norteamérica desde 1958, ya que en todas se ha utilizado mi material. El futuro del material para la escalada en roca pasa por el uso de aceros más ligeros y nuevas aleaciones con aluminio. El peso es el nuevo reto a superar.













- Éticas y Filosofías -









-La gran diferencia entre las filosofías europea y yosemítica, en cuanto a la escalada en roca, está en si se dejan clavijas fijas en las vías o no. En Europa las vías suelen tenerlas. Aquí, a pesar de que una escalada tenga 100 repeticiones, siempre se clava y se desclava por completo cuando se repite. Me consta que la inmensa mayoría de los americanos, aunque lo ven práctico, no reconocen necesario dejar las rutas clavadas. Sin clavijas puestas, y sin una guía, las rutas puede presentar la misma dificultad para la tercera repetición que para la segunda. Es muy probable que un escalador que es capaz de repetir el Pilar Bonatti del Dru, con todas las clavijas puestas, no sea capaz de repetir la Noroeste del Half Dome, y eso que ambas pueden ser de igual dificultad.



-En los Alpes solo se considera como escalada artificial aquella en la que hay que usar estribos. Escalada libre en California significa que no se usa ningún tipo de ayuda artificial, ni cintajos colgados de setas de roca, ni A0 de pie o de mano en algunas clavijas, así como descansos en las mismas.



-Es especialmente en las escaladas cortas donde la escalada libre se lleva a los límites. Nuestras guías reseñan tanto las primeras ascensiones de las vías como las primeras en libre. Para algunos tiene incluso más importancia la liberación que la primera ascensión.



-En ningún lugar como en Yosemite (excepto la arenisca del sudoeste) es más necesario el uso de buriles (bolts). Aun así esto no debe significar que su uso sea indiscriminado. Los escaladores llevan a lo extremo su aversión por ellos excepto como anclajes de reunión o seguro, donde las éticas son más permisivas. La actitud más común en lo referente a los buriles, es que sólo los escaladores más expertos deben llevarlos, ya que ellos son los que mejor saben cuando es necesario su uso. Si se coloca un buril en un lugar, y una cordada repetidora estima que nos es necesario, entonces se quita. La falta de material, el mal tiempo, o una cordada inexperta, nunca son excusas para la colocación de bolts.



-En otros lugares de Norteamérica es usual el uso de cuerdas fijas para evitar hacer vivac en la pared, o para evitar complicaciones con el tiempo. Las cuerdas fijas proporcionan una especie de cordón umbilical de unión con el lugar de origen, y permiten regresar rápidamente en caso de complicaciones. Esto sólo demuestra el amor que el americano medio tiene por la seguridad, y sobre todo, que el escalador no debería estar ahí. Las únicas rutas en las que se usan cuerdas fijas, actualmente, son aquellas en las que por la gran cantidad de días necesarios para su apertura, se hace casi imprescindible su uso.



-Quizá le estoy dando la impresión al lector de que Yosemite es el único lugar del mundo en el que se escala, y que sus éticas y filosofías son el último grito. Personalmente prefiero la escalada en alta montaña. Aborrezco el tremendo calor que se pasa, las fisuras llenas de suciedad, el olor y la cantidad de hormigas de la vegetación de las paredes; la suciedad y el ruido del Campo 4 y lo peor de todo, el mogollón de turistas que acuden a pasar el fin de semana. De las cerca de 300 rutas que hay actualmente abiertas, yo sólo tengo verdadero interés en unas 50. En conjunto, la escalada no es especialmente estética ni disfrutona, es, más que nada, difícil.



-Durante los últimos años existe un aura de rivalidad y mal rollo en el ambiente del valle, que deja un agrio sabor de boca. Como cualquier enfermedad, al principio sólo la tenían unos pocos, pero con el tiempo se ha ido extendiendo, hasta el punto de que hoy no hay casi nadie libre de culpa. Los escaladores nativos del valle son un grupo de orgullosos individuos. Están orgullosos de su valle y de cómo se escala en él.



-Un extraño nunca es bienvenido hasta que demuestra que está a la altura de las escaladas y de los mejores escaladores de la zona. Se le somete a una prueba constante. Cuando escala, se le observa para cerciorarse de que los largos de escalada libre los escala realmente en libre y de que no pone más clavos de los necesarios en un largo de artificial. También se vigila que vaya suelto y rápido en general. Muchos escaladores que han visitado el valle han dicho que no volverían jamás, debido al trato de los locales. Para muchos, las montañas no son lugares para las competiciones ni para enemistades entre escaladores.



-Ha habido veces en las que me he avergonzado de ser escalador de Yosemite. Y en ocasiones hasta he llegado a odiar a muerte este lugar. Pero también he pensado otras muchas veces que es el mejor lugar del mundo. Si a veces lo he odiado tanto, es por que lo amo de verdad. Es un extraño sentimiento de pasión lo que realmente siento por este Valle. Es más que una zona de escaladas, es un estilo de vida.







- El Futuro de la escalada yosemitica -








- Casi todas las líneas lógicas de escalada del valle han sido ya realizadas. Todas sus paredes han sido ascendidas por sus diferentes flancos, al menos por una ruta. Esto no quiere decir que no existan posibilidades de abrir más, ya que entre las grandes clásicas sigue habiendo terreno. Algunas de las más modernas serán tan difíciles como las que más, pero no pasan de significar eso, dificultad. No ofrecen gran placer estético. La roca suele ser mala, las paredes están cubiertas de arbustos, las fisuras cubiertas de musgo y rellenas de suciedad y tierra. Las zonas de placa requieren bolts para progresar. Cuando una línea se hace más directa y menos lógica, disminuye la belleza de su escalada.



-Hacer una invernal en el valle, por el hecho en si de la invernal a esa pared, es un sinsentido. Las condiciones en invierno pueden ser incluso más favorables que en verano. En las condiciones de los inviernos actuales, escalar requeriría aprovechar el cese de una racha de mal tiempo. Esto es casi un suicidio debido a que habría que ir limpiando el fino verglas las paredes, y, además, al estar el hielo mal sujeto a estas, impediría escalarlas a golpe de piolet. Limpiar el verglas sería un proceso muy lento, y el sol californiano desprende numerosas placas de hielo y las envía pared abajo.



-La escalada solitaria no es factible hasta que una ruta esté pitonada. Por otro lado, y debido a la cantidad de artificial, una cordada de dos puede ser lo más rápido y exitoso en las grandes escaladas. Dudo mucho que las paredes vayan a quedar equipadas con pitones por el momento. Además, a día de hoy, en el valle, la escalada solitaria está prohibida.



-Escalar para batir records de velocidad es algo que se hará popular probablemente. Una manía que acaba de dar comienzo. Los escaladores escalan rápido ya no solo por ver lo eficaces que son como cordada, sino para hacerlo mejor que otros que hayan subido la misma ruta pocos días antes. La escalda en sí es algo secundario, solo les interesa la marca. El hombre compite contra el hombre.



-El futuro de la escalada en Yosemite, no está en Yosemite, sino en aplicar las nuevas técnicas aquí originadas en las grandes cadenas montañosas del resto de mundo. Ejemplos de esto son: la ascensión de la cara norte del Mount Conness en Sierra Nevada, la oeste de la Torre Sur del Howser Spire en Las Bugaboos, las dos rutas del Diamante en Longs Peak, en Colorado; el Totem Pole y la Spider Rock en Arizona, la vía Directa Americana del Dru, o la primera ascensión americana al Espolón Walker de las Grandes Jorases. Todas ellas son, además de las más difíciles de sus respectivas áreas, el comienzo de una nueva escuela de escalada americana que lleva este nivel técnico a las condiciones verdaderamente alpinas.



-Las oportunidades que aquí se ofrecen son ilimitadas. Personalmente he visto paredes vírgenes en las montañas Wind River y en las Bugaboo, tan bellas y difíciles como algunas de las más famosas de la historia del alpinismo. Las caras oeste de las Howser Spires, en las Bugaboos, tienen entre 1000 y 1600 metros de altura. Las Coast Ranges, las Logan Mountains, las innumerables cadenas de Alaska; los Andes, el Baltoro en el Himalaya, …todas tienen paredes que desafían la imaginación.



-¿Quién hará las primeras ascensiones de estas impresionantes paredes rocosas? Desde América, los aspirantes solo pueden ser de Yosemite. Hasta el momento nadie ha podido usar la alta montaña para realizar escaladas de VI grado(paredes de varios días), solo se ha hecho en Yosemite. Estas soñadas escaladas solo las podrán realizar escaladores muy preparados física y mentalmente, y que estén escalando de continuo todo el año, que escalen mucho en granito, y que hagan mucho artificial y pongan y quiten sus propias clavijas; que estén familiarizados con los problemas de vivir varios días en la pared, izando pesados petates, estando en estribos y durmiendo por las noches en hamacas. ¿Y quién tiene el deseo y la necesidad perseverante de convivir con el intenso sufrimiento, clave para la creación de las grandes obras de arte?



-El valle de Yosemite será, en un futuro próximo, el terreno de prácticas para una nueva generación de superalpinistas que se aventuraran, más adelante, en las grandes montañas del planeta para surcar sus paredes más estéticas y complicadas.



Yvon Chouinard








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