13 marzo 2008

AIGUILLE DU FOU - 1978 ( Galletas Alpine Tour I )



Eugenio en una reu durante el intento a la vía



Comenzamos con otra serie documental histórica, esta vez contada en primera persona por Eugenio Hevia "Galletas", quien realatará algunas de sus más importantes actividades en los Alpes. Sin más preámbulos os dejamos en manos de Eugenio...que dios reparta suerte!




Año 1978, mes de Agosto, Chamonix. Vivíamos en el camping salvaje al lado del tren de Montenverts. Llevo 15 días en ente camping, estoy jarto de hacer pillerías por el pueblo y no escalar, y todo por culpa del mal tiempo, ¡no hay dos días seguidos buenos!





Eugenio y Pepe Guerrero van a darse una ducha económica al camping civilizado...





Entonces aparecen dos amiguetes con las pilas cargadas, Pepe Guerrero y Rodolfo Assas, y me proponen ir con ellos a Las Grandes Jorases, al Espolón Walker, oferta a la que accedo. Salimos de Chamonix por la mañana, y después del paseíto por la Mer de Glace, llegamos al refugio un poquito cansados… igual porque llevamos unas mochilitas del tamaño de un niño de 10 años. Cena y al sobre.




A las 1,30 horas nos levantamos y salimos los primeros para que nadie se nos cuele en el Espolón Walker, y es que hay varias cordadas que van a intentar la
tapia.
Una noche oscura. Que si para aquí, que si para allá, …y entre pitos y flautas se hace de día y estamos en medio del glaciar, todavía a unos 500 mts de la pared, y por si fuera poco rodeaos de grietas de hielo. En menudo laberinto nos hemos metido, las grietas nos rodean y se hace casi imposible llegar a la base de la escalada.
A todo esto deben de ser las 7:00 am. Llevamos como 5 horas dando vueltas por el glaciar, saltando de grieta en grieta, como colibrí de flor en flor. Por espabilaos nos hemos perdido, y no hemos visto como, al principio, teníamos lejos los frontales de las otras cordadas, que en realidad nos pasaban a los lejos por la derecha, y llegaban a la base de la pared, mientras nosotros nos cansábamos, dando vueltas y saltos por el glaciar.





Total que debido a nuestro agotamiento decidimos volver al refugio y largarnos de vuelta para Chamonix, a donde llegamos por la tarde doblaos , y yo, por lo menos, con la lección más que aprendida. Y es que no por mucho madrugar amanece más temprano…


La pared de la aguja...


La vía




Los primeros largos del muro inicial de la vía..(croquis y fotos del libro de las 100 de Rebufatt)




Dos días más tarde, recuperaros, y después de haber visto a Michel Afanasasief, decidimos ir a Enver de las Aguilles (Aguja de loco), a la vía Directa Americana.
Esta vez salimos del refugio a las 3:00am, y llegamos a la base del corredor como a las 4:00, mas o menos. Lo superamos como en una hora. ¡Y ahora toca escalar! La primera movida: superar la rimaya que nos separa de la pared. Superada seguimos escalando varios largos fáciles, hasta llegar a un terreno donde se va empinado la cosa, y aparece bastante dificultad en muros de placas verticales.


El final del corredor...




Primeros tramos




Caen diversas lluvias de piedras, pero debido a la vertical éstas pasan lejos. En un momento dado, una piedra, de rebote, parte una de las cuerdas; en concretó la mía. Menos mal que todavía estoy en la reunión. Dos minutos después y me habría pillado metidito en el largo. Hago un nudo con ella y continúo hasta la siguiente reunión.
La cosa se pone fea: una cuerda rota (que por suerte se ha roto en su parte final a unos cuatro metros del cabo), pero que, al ser cuerdas de 40 metros, si le quitas 5 la cosa se queda muy corta. No obstante optamos por hacer un buen nudo y seguir para arriba.
Pero el caso es que no sé como lo hace Rodolfo, pero nos salimos de la vía, y acabamos en un muro en el que no hay clavos, y que es tela de difícil. Nos encontramos justo a la derecha del gran techo.



Rodolfo Assas en el muro inicial



Vaya movida bajarse desde ahí!, y para colmo con una cuerda rota. Recuerdo que en algún momento hubo que soltarse de ellas para pasar el nudo por el ocho. Un rapel, otro, otro, otro, y otro... Se hace de noche y estamos calados de agua y súper cansados. Llegamos a la base de la pared, y ahora toca destrepar el corredor…




Rodolfo en una reu de la vía


Se me sale un crampón de una de las botas, y de lo cansado que estoy, lo hecho en la mochila. Cien metros más abajo, pego un patinazo y me paro como unos veinte metros más abajo. Si no me hubieses conseguido frenar, habría llegado hasta la Mer de Glace. Una buena caída de unos 1000 metros de desnivel.
Al final llegamos totalmente destrozados al refugio de Enver de las Aguilles, a eso de las 4,00 de la mañana. Y sin nada para comer… y todas aquellas cestas rellenas de comida. El comer y el rascar, todo es empezar, y lo que iba a ser coger una pizca, se acabó convirtiendo en un banquete…
A la mañana siguiente se lió la marimorena en el refugio. Nosotros tapados enteros con los sacos de dormir, y la gente allí discutiendo, …cualquiera decía algo.
Cuando se marcho la gente y salimos del saco, nos engancho por banda la guardesa del refugio y nos dio una señora bronca. Tuvimos que pagarle en especias, ósea llevando a su hijo a escalar. No sé cómo se pudo fiar de nosotros, y en especial de Rodolfo… (continuará)



Un niño asustado...y los UBSA y Galletas acordándose de las cestitas...

6 comentarios:

Vlady dijo...

La mirada del niño es un poema jajaja.

Salu2

Javi L. dijo...

JAJAJA Mu bueno el artículo este, menudos tipajos!

Anónimo dijo...

Mu bueno, me recuerda a mis desventuras por chamonix...

Saludos, Ales

javi_varek dijo...

Joder y nosotros con friends y cuerdas antiarista....

quemando juventud eso si.

un saludo y cojonudo el articulo

Anónimo dijo...

la verdad Cesar no habia leido el articulo, lo jas vordao , semejeredeje la dermis se apunta. Un como se dice, lo del grado sin alcoholemia 5.13, sera 3 con las k saques.

Esto de ver la mas fotos es malo.

Un simplemente Maria, sease perejil.

Galletas

JOSE RAMON BERMEJO dijo...

Pepe Guerrero es un gran tipo, escalador grande y también aviador, aunque él tenga malos recuerdos de esta etapa.
Yo tuve el placer de su compañía al compartir algunos vuelos enérgicos y llenos de vitalidad