19 enero 2011

HISTORIA DE LA ESCALADA EN ROCA (1930-1940)

Bruno Detassis




Los años 30s suponen un gran paso adelante en la historia de la escalada en roca y el alpinismo, en ella se resuelve el problema de las grandes caras norte de los Alpes (de sobra conocido y estudiado, y que aquí dejaremos de lado), amen de todo un importante conjunto de actividades e innovaciones que dejaran huella indeleble en el futuro de esta actividad, y que vamos a revisar, en base a los más importantes escaladores que destacan o emergen en este período.

Al inicio de este período se logra la ansiada primera ascensión integral de la Arista del Peutery, en el Macizo del Mont Blanc. Poco después, y volviendo a los Dolomitas, comienza el asedio a el problema técnico que suponía la gran y desplomada cara norte de la Cima Grande de Lavaredo. Los primeros en meterse en la tapia fueron Hans Steger y Paula Wiesinger. Pero su resolución final corre a cargo de una de las importantes figuras que analizaremos más adelante.




Arista del Peutery




Estos son los nombres que destacamos como más influyentes de la década, y estos son también sus logros e innovaciones. El orden viene a ser más o menos cronológico:





Mathias Auckenthaler


Natural de Innsbruck, este tirolés cuyo oficio era el de deshollinador, fue el autor, junto a Buratti, de una salida alternativa a la que dió Solleder desde el púlpito Dulfer de la Furchetta. Por la izquierda del bastión central y de dificultad similar. Otras importantes vías suyas son: la norte del Laliderer Spitze (700m y VI inf), y la norte del Praxmarerkarspitze (también de 700m)



Mathias Auckenthaler



El Laliderer Spitze, la vía discurre por los sistemas de diedros y fisuras del centro de la imagen






Celso Gilberti

A él se deben dos importantes actividades de la época como son: el Espolón norte del Monte Agner (1600m / V-Vsup), o la ruta que abre en la Bussazza en compañía de Ettore Castiglioni, otro importante aperturista de rutas y autor de guías del momento.



La Gilberti-Castiglionni del Agner





Giovanni Battista Vinatzer



Sin duda uno de los mas importante escaladores de la década y de la historia de la escalada. Resuelve el problema del bastión central de la Furchetta, mediante los 200m más difíciles de la historia de la escalada hasta la fecha (VI sup / VII inf), culminando la ruta soñada por Hans Dulfer. Su difícil clavada en roca inestable, le obliga a escalar sin casi seguros y en gran exposición. Sin repetición alguna en dos décadas. Es tal la dificultad de su actividad que revoluciona la escala Welzenbach, que no contemplaba grados superiores al VI. Es el comienzo de una nueva era, la era del VI superior.



Giovanni Battista Vinatzer



Giovanni Battista Vinatzer


Y no es esta una actividad aislada, sino que su nivel queda patente en otras dos rutas abiertas por él: la cara noroeste del Cantinaccio (VII en libre), y su vía al Monte Stevia del Odle (con dos largos de VI sup y un desplome de VII); o la que fue considerada como la más difícil de los Dolomitas de la preguerra: la Vinatzer-Castiglioni de la Marmolada (800m, VI sup y un vivac)
Sin embargo, el paso de sucesivas cordadas aumenta el número de clavijas en todos sus trazados, con lo que su grado acaba disminuyendo. Y eso por no hablar de la aparición del buril y los malos buriladores, o los actuales parabolt.



La Vinatzer de la Marmolada (la nº 26)




Emilio Comici


Es él quién, en compañía de los hermanos Dimai, y después de un intento anterior con Zanutti (en el que resuelven la famosa y expuesta travesía de diez metros), consigue ascender la deseada pared norte de la Cima Grande.
Esta actividad rompe finalmente los antiguos moldes, y en adelante se atacará cualquier pared, independientemente del número de pitones que se necesite para salir por arriba. Se comienza a dibujar un nuevo concepto de dificultad, más relacionado con la propia dificultad de pitonaje, así como con el grado y longitud de los desplomes de las rutas, características que se vuelven nuevos objetivos a perseguir. De alguna manera es el definitivo nacimiento de la escalada artificial, tal y como ha llegado a nuestros días. Como era lógico, la polémica vuelve a estar servida.



Emilio Comici



La norte de la Cima Grande (la Comici-Dimai discurre por el centro de la imagen)




Comici escalando en su via de la Cima Grande





Poco después de este logro, y quizá para reafirmarse también como gran escalador del libre ante el chorro de criticas, Comici abre el impresionante Espolón Giallo a la Cima Piccola de Lavaredo, en compañía de Zanutti y Mary Varale. La ruta, muy a libre y de 350m de Vsup/VI inf mantenido, despeja toda duda sobre su búsqueda de la escalada libre.

Otra de las grandes obras de Comici a destacar en esta década es su ruta a la Civetta, algo forzada pero muy larga, difícil y comprometida.



Espolón Giallo a la Cima Piccola




La Comici de la Civetta




Alvise Andrich


Italiano de Belluno que abre importantísimas y bellas vías como la pared sur de la Torre de Venecia (500m / VI) en compañía de Atilio Tissi, aunque quizá sean más conocidas las que establece con Ernáni Fae, como la cara noroeste de la Punta Civetta (750m / VI+) en perfecto estilo y durante veinticinco horas. O el Espolón suroeste de la Torre de Venecia, también otra excelente ruta de escalada libre, con pocas clavijas, para 300m de Vsup.

Andrich (primero por la izq.) y Domenico Rudatis (der.)

Alvise Andrich




La Andrich-Fae de la Torre de Venezia




Atilio Tissi




La Tissi de la Torre de Venezia







Giusto Gervasutti


Primer repetidor de la Arista del Peutery en compañía de Piero Zanetti, está considerado como el definitivo implantador del hacer en roca y la filosofía de los Dolomitas, en los Alpes Occidentales. Su ruta al espolón suroeste de la Punta Guillermina así lo demuestra. Y también sus rutas al Olan y al Ailefroide, en el delfinado, ambas junto a Lucien Devies.
También cabe destacar otro importante escalador relacionado con él, y compañero de Gervasutti en la Guillermina: Gabriele Bocalatte, otro de los revolucionarios del Mont Blanc, que abre importantes vías del estilo, como son la este de la Aiguille de la Brenva, y la oeste de la Noire del Peutery (Vsup / 650m), en compañía de la escaladora Nina Pietrasanta.



Giusto Gervasutti




La pared del Olan






La muralla del Ailefroide y la ruta




Gabriele Bocalatte



La pared oeste de la Aiguile Noire de Peutery




Ademas, Gervasuti es el primero que introduce un innovador calzado en la escalada: las botas de suela gomosa Vibram. Construidas por Vittalli Bramani, su ligereza, rigidez y agarre, revoluciona completamente el mundo de la escalada. Y tanto es así, que cambia la posición de los escaladores, y se pasa de la típica postura arqueada basada en la fuerza y oposición de brazos, hacia una de mayor equilibrio y descarga del peso sobre las puntas de los pies, incluso sobre inusitadas presas pequeñas.


Unas Vibram originales





Rafaele Carlesso

Otro de los personajes fundamentales en los límites de la dificultad de la época. Mentor del VI sup hasta el reconocimiento de las actividades de Vinatzer. Sus rutas fueron clave en la medida en la que mezclaban dificultad en libre y también en artificial. Sus dos grandes obras son: la sur de la Torre Trieste con Bortolo Sandri (VI+) y la noroeste de la Torre di Valgrande (400m, VI y A2) que abrió con Mario Menti.
Es otro de los “responsables” de que el artificial se comenzara a transformar en objetos intrínsecos de deseo.



Rafaele Carlesso





Rafaele Carlesso




La Carlesso-Bortoli de la Torre Trieste




La Carlesso-Menti de la Torre di Valgrande



Bruno Detassis


Escalador de Trento y máximo exponente de la introducción del sexto grado en el macizo de la Brenta, se transforma en revulsivo y abanderado del rechazo a la nueva tendencia clavadora de la escalada, a la vez que ferviente seguidor de la filosofía Preussiana.
No es un teórico, sino que al igual que Preuss, predica con el ejemplo: con Enrico Giordani escala la pared noreste del Crozzon di Brenta, ardua y elegante escalada libre (800m, VI inf)
y tambien la cara suroeste del Crozz de´ll Altísimo, un serio Vsup. Asi como la pared noreste de la Brenta Alta, completamente en libre en sus 450m de Vsup, ¡y con solo 5 clavijas!



Bruno Detassis (izq) y Ettore Castiglionni


La Detassis a la Brenta Alta



La Detassis al Crozz dell Altissimo



La Detassis al Crozzon di Brenta









Raimund Schinko


Implantador del sexto grado en los Dolomitas más orientales. Sus logros más destacados son: El Diedro de la Muerte al Rosskuppe, con 3 vivacs para 400m de escalada, o el diedro sur del Torstein.

Raimund Schinko



El paño del Diedro de la Muerte al Rosskuppe





Ricardo Cassin


Mecánico afincado en Lecco (Lombardía), componente de un importante grupo de escaladores que entraron en contacto con los Dolomitas gracias a Mary Varale, compañera de Emilio Comici. Éste último hizo de anfitrión a su llegada a estas grandes montañas.
Llegada que sería bastante contundente, debido a su fuerza y resistencia inusitadas. La cresta sudeste de la Torre Trieste (), con Vitorio Ratti, es el digno preámbulo a su entrada en el libro de honor de la escalada en roca: la cara norte de la Cima Ovest (), también con Ratti, y como prueba de su peculiar y efectiva manera de hacer, basta con dos datos: no usaron estribos, y utilizaron 50 clavijas caseras para una apertura de extremo compromiso (sin posible retirada tras el impresionante desplome central de mas de 30 metros de saque horizontal), además de dos vivacs en pared con sendas tormentas.

Ricardo Cassin


Cassin (centro) y Ratti (der.)



La Cassin-Ratti a la Torre Trieste



La pared norte de la Cima Ovest



La ruta Cassin a la Cima Ovest del Lavaredo




A finales de la década, junto a Espositto y a Ratti, Cassin abre la famosa y larga vía de la cara noreste del Piz Badile. Justo en esos mismos días, frente al Badile, Gaiser y Lehmann abren la no menos importante pared noroeste del Piz Cengalo.
Con su triunfo sobre la Walker de la Jorases, a fines de este decenio, Cassin se consagra como otro de los más ilustres aplicadores de las técnicas dolomíticas en las grandes paredes mixtas de los Alpes y del resto del planeta.




La muralla noreste del Piz Badile





Pierre Alain


Importante escalador parisino, especialista en roca y en libre, y que entrenaba en la famosa escuela de boulder del bosque de Fontainebleu. Además fue introductor de grandes y revolucionarios conceptos en lo que a material de escalada se refiere, como sus famosos botines de goma que luego evolucionaron hasta los actuales pies de gato, o las chaquetas de pluma ligeras para vivac, concepto éste que facilitó la consecución de muchas de las grandes y altas rutas de los macizos occidentales.
Entre sus vías destacan la cara norte del Dru (), el espolón sur del Gran Pic de la Meije (800m, VI+), o la cara este del Cocodrilo (), todas en compañía de R. Leininger.







Leininger y Alain


Pierre Alain


La Alain-Leininger al Gran Pic de la Meije



Gatos Allain 1948






Gino Solda

Dos grandiosas y difíciles rutas de esta época fueron abiertas por este italiano. Una en la cara norte del Sassolungo (Langkofell) en compañía de Franco Bertoldi, de 1000m de longitud y para la que usaron unas 50 clavijas. Y otra en la Marmolada, el mismo año que Vinatzer, con unas 70 clavijas y 550m de desarrollo.

Gino Solda



Solda



La Solda al Sassolungo o Langkofel



La Solda a la Marmolada
















































04 enero 2011

La Chapa Negra en el sur de España

Texto extraído del blog http://chapanegra.blogspot.com/




-Que pasa, cuanto tiempo sin escribir algo por aquí. Pues nada os cuento. Los que ya me conoceis sabeis de mi afición por la escalada y en particular por la escalada limpia. La evolución de este deporte parece no tener final. Nuevas gomas, nuevas cuerdas mas ligeras,... ¿Pero como esta evolucionando nuestra etica...?

Hace algunos años cuando empecé a escalar, me fuí a lo que hoy conocemos como una "escuela de escalada", la mas cercana era la Sur. Allí aprendi las maniobras básicas y ha meter algun fisurero que otro.

Es más, en mis primeros años como escalador se hacia casi imprescindible el uso de empotradores en muchas vias de escuela. También habia algunas vias que se encontraban completamente limpias de expansiones y se realizaban con empotradores. Otras tenian expansiones en los sitios donde no se podia proteger bien.

Por este motivo vais a ver por algunos lados las tuercas de las primeras chapas pintadas de negro. Esto significa que la via se puede realizar con material de auto-proteccion sin necesidad de usar las expansiones. Mi actitud es simplemente informativa y no desequipadora ( a pesar de que él que coloco la expansión no pregunto a la hora de taladrar). Aunque en las vias de pared no se tendra esta actitud informativa.

Que al menos si alguien quiere se plantee la posibilidad de realizar la via de una manera más limpia.

Nada espero que Alcandoro exprese au sabiduria y añada algun comentario a mis palabras...




Alcandoro:
-No me podía imaginar que aún te durara el efecto de aquellas cervezas, se ve que lo tuyo es crónico, Kubata. No obstante, yo APOYO LA MOCIÓN.

No vamos a estas alturas a discutir sobre cosas que son totalmente subjetivas. Personalmente no me gusta entrar en discusiones sin fin a no ser que haya birra de por medio, sino en argumentos mas o menos objetivos que lleven a algún sitio. Por eso, sí que me gustaría exponer una razón breve:


Cada tipo de escalada tiene su interés (mejor dicho intereses). Soy defensor a ultranza de todos los estilos (como cualquier deportista del suyo). Por eso creo que ya es hora de diferenciar prácticas, y valorarlas todas en vez de enfrentarlas absurdamente. La escalada limpia tiene un interés psicológico y táctico único, y yo pienso que esto hay que respetarlo. No creo que la gente en general opine lo contrario. Desde este punto de vista, y diferenciando zonas como en Jaén puede ser todo Alcandoras, Mingo, Mella, etc, yo veo muy claro que se tienen que respetar las aperturas como "vinieron al mundo" como única norma. Si no puedes hacer una vía de escalada limpia así, pues te bajas, al igual que no picas canto en un 8c porque no te sale. Y poco más, tio, lo demás es escalar. Ante el razonamiento de que "si no te gusta la chapa no la chapes", pues a mí me pone de muy mala hostia por lo prepotente, porque si yo pico cantos en la Acción Directa, probablemente me partan la boca, aunque los máquinas no los cojan. Y lo que la gente tiene que comprender es que la dificultad psicológica también es dificultad, una forma de progresión, aprendizaje, disfrute, etc. A este paso y en consonancia con esta sociedad, tendremos escaleras y ferratas en cada vía, y los pringados escalaremos entre los peldaños sin agarrarlos.

Nietzsche escribió algo sobre no buscar la satisfacción en la saciedad (del movimiento como algo inmaduro), sino en la estética (como armonía en todos los sentidos), y yo creo que tenía razón.

Bueno, pues que yo apoyo al comité de la chapa negra en aquellas vías en las que durante la apertura no se utilizaron expansivos o menos de los que luego se han puesto, como modo de superación (por ejemplo, diedro del sol, María Luisa, Chovas, Granaínos y unas cuantas más, sobre las cuales hay, además, documentación). También apoyo al comité en la eliminación de buriles o expansivos donde ya no hacen falta, sin más, de forma clara, y sin sustitución por cualquier otra ferralla, como por ejemplo el Diedro Leones, donde el buril se cae de patético al lado de una fisura paralela perfecta. Y además reivindico justicia para el crimen del siglo, la San Mateo. Las aperturas con taladro las respeto, aunque son como todo, depende de cómo se hagan. Hay algunas que no son escalar, desde luego.

Pido ayuda en esto a los que lo lean, pratiquen la escalada limpia o no, para proteger esta diversidad. Para un año o así yo espero publicar una guía de Alcandoras para dejar constancia de cómo está todo y que haya información. Eso si, vía que se equipe injustificadamente, y sobre todo si es mía, pues se desequipa y fuera.

PD quien quiera croquis me los puede pedir, tengo ya unos 35 actualizados. Lo mismo digo para quien quiera trepar por allí, ahora estamos yendo bastante peña (de fuera toda, por desgracia).