20 diciembre 2010

Rodolfo - Santiago a la Norte de Dos Torres (Pedriza) 1973

Rodolfo Asas, posiblemente durante la apertura, en la salida del cuarto largo original.



Relato de apertura de la vía Rodolfo-Santiago en la Cima Oeste de Dos Torres, Cara Norte. 1973 :


"Cuando a principios de mayo de 1973 nos decidimos Rodolfo Asas y yo a abrir una vía en ésta pared, nuestro desconocimiento de ella era casi absoluto; únicamente sabíamos que había una vía mas a la izda. de donde queríamos atacar nosotros, que tenía algo de artificial y que se llamaba vía Tino.


Con Rodolfo en cabeza, abrimos el primer largo, una fisura muy guapa de unos 16 m. con musgo, toda con tacos de madera y en artificial; era lo que entonces llamábamos “una tacada” y que en general podían llegar a ser muy peligrosas porque muchos de los tacos apenas aguantaban el peso del escalador. Por ésta razón, al inicio del último tercio, donde la fisura se ensancha y desploma ligeramente y aprovechando una muy pequeña y estrecha repisa, metió Rodolfo un buril como protección llegando después de varios tacos mas, a una buena cornisa donde metió dos buriles y montó la 1ª reunión. En el segundo largo, yendo yo de primero, había colocado ya varios tacos y estando colgado de los estribos, el segundo o tercer taco se soltó y saltó el siguiente, con lo que me comí la repisa de la reunión; me hice daño en un pie y nos bajamos.

Rodolfo escalando el 2º largo


A los pocos días -14 de mayo-continuamos la vía y en el segundo largo, alcanzamos un pequeño nicho al final de la fisura de tacos, desde donde continuamos en libre hasta alcanzar una estrecha rampa, al pie de una placa donde montamos la 2ª reunión asegurados a dos pitones que colocamos en la misma rampa. Dicha placa estaba saturada de musgo, de unos dos dedos de grosor. Al principio es algo vertical, pero enseguida tumba bastante para acabar, después de 6 ó 7 m. al pie de un muro vertical. Por esta placa nos decidimos, siendo Rodolfo quien atacó éste tercer largo y con un paso de hombros que yo le dí, se encaramó a una especie de estalactita y de ésta forma se metió de lleno en la placa-plantación –de-musgo. En cada sitio donde ponía las manos y los pies, previamente tenía que limpiarlo con los dedos: -¡al loro tronco!, y de ésta forma llegó al pie del muro sin poder colocar ningún seguro en toda la placa. En el muro metió un buril y poco mas abajo, al menos un taco, montando con esto, la 3ª reunión.


La siguiente tirada era una fisura ancha y vertical, de unos 2,5m. mas o menos -actualmente es dura en libre-y remonta al gran bloque apoyado en la placa, que está situado a la dcha. y de éste, por un diedro con varios bloques empotrados que desploma ligeramente, se sale a una pequeña brecha donde montamos la 4ª reunión. De la fisura ancha no me acordaba en absoluto, ahora entra muy bien un friend del 4 y necesariamente, pasé metiendo uno o dos tacos y puede que con la anchura de la cleta que llevaba, pasara en libre aunque quizás sea mas probable que hiciera algún paso en artifo, ya que no ha habido manera de localizar ninguno de los pocos croquis que hice de ésta vía. Si me acordaba sin embargo, del tramo del diedro con los bloques empotrados, que lo superé clavando uno o dos pitones donde me colgué de los estribos.


Rodofo en la 2ª reunión (detalle placa de musgo)


El último largo, llega a la cima por una placa muy tumbada y fácil, y una chimenea vertical y pocodifícil. Ésta tirada fue escalada por primera vez en los años 30 que, subiendo desde la cara sur hasta la brecha pequeña, configura lo que hoy es la vía Normal a Dos Torres, al menos a la Cima Oeste.
Para la época, no era una vía muy interesante porque además de que estaba muy sucia, era el tipo de vía que no era muy apetecible y que como digo al principio, peligrosa, ya que en las famosas “tacadas” si se te soltaba un taco, con mucha frecuencia ocurría que se soltaban todos los tacos que habías metido por debajo y te hacía lo que llamábamos “la cremallera”. Largos así, ¿cómo se graduarían hoy? Por ésta razón, la vía nunca se divulgó mas que a nivel de amigos y que yo sepa, la única mención a ésta vía publicada, es en la revista Desnivel, en el nº 231 de diciembre de 2005, en un artículo sobre los Ubsas.
La vía tuvo una primera repetición aproximadamente un año después de abrirse; el mismo Rodolfo con Daniel Guirles. Dani no tiene ningún croquis ni se acuerda de casi nada de la vía; me comentó hace poco que sólo se acuerda de “una placa muy expuesta” y de que “había mucho musgo”.
Hasta el año 2007 no tengo constancia de que nadie volviera a ésta vía si bien, eso no quiere decir que nadie la haya intentado o incluso, repetido.
Joaquín Gracia y Daniel Sordé, en el verano de ese año se metieron a la vía desde abajo, en artificial, y en libre cuando podían y limpiando de tacos viejos y musgo. Metieron dos parabolts en la 1ª reunión y continuaron hasta llegar a la rampa de la 2ª reunión, donde al no ver huellas de que alguien hubiera pasado antes por allí y no tener ninguna información de ésta vía, pensaron que estaba sin acabar y metieron dos parabolts en la placa montando la 2ª reunión, en la misma rampa donde metimos nosotros los clavos de reunión, pero como un metro por encima de nosotros. En lugar de meterse en la placa, ellos fueron directos a buscar el gran bloque apoyado en ella, para remontarlo por su lado dcho. por un diedro que sube en media luna y llegando así, al pie del diedro desplomado que sale a la brecha de la 4ª reunión original de la vía, donde metieron otros dos parabolts. Al año siguiente (2008), volvieron y consiguieron hacerla toda en libre, siendo los primeros escaladores en hacerla de ésta manera y aportando una variante de medio largo a la vía, muy lógica y muy guapa.




Al verano siguiente, en 2009, David Suela (Pelirrojo) y yo repetimos ésta vía y cepillamos la placa del comienzo de la variante de Joaquín-Dani, pues aún estaba sucia y como partíamos de la reunión de los dos parabolts, modificamos de ésta forma como un metro a la dcha., el tercer largo original, cepillando la placa pegada al bloque por su lado izdo. También tiramos algunos bloques sueltos de diversas partes de la vía –variante incluida-, y quitamos el buril del primer largo que pusimos durante la apertura ya que con el material de hoy, no tiene sentido mantenerlo."




Madrid, otoño de 2010.
Santiago Hernández

02 diciembre 2010

HISTORIA DE LA ESCALADA EN ROCA (1920-1930)

Felix Simón escalando hacia 1930





La posguerra trae consigo un considerable aumento en el número de practicantes de la escalada y el alpinismo, y son las capas sociales mas desfavorecidas las que vuelven a encontrar en las montañas una vía de escape a la decrepitud social. Y en concreto es en los países perdedores de la primera gran guerra, Alemania y Austria, donde, a expensas de los grandes avances técnicos de la “Escuela de Munich”, surgen grandes escaladores que darán una nueva vuelta de tuerca al devenir escalada en roca en los Dolomitas.


Pero como gran excepción a esta norma, y al margen del nuevo movimiento germánico, en 1921, la cordada italiana formada por Francesco Jori, Arturo Andreoletti y Zanutti, con tan solo 4 clavijas y un vivac en pared, resuelven los 1500 metros de desarrollo de la pared norte del Monte Agner (V grado). Todo un hito en la historia de la actividad.








La norte del Agner






Tres años después, gracias a los avances de la “Escuela de Munich”, los Dolomitas ven aparecer la primera ruta de VI grado. Es en agosto de 1924, y sus artífices son Rolando Rossi, de Innsbruck, y Felix Simon. La cara norte del Monte Pelmo tiene 850m de pared, y para ellos solo usaron 8 clavijas, en numerosos pasajes de V-sup, y necesitaron un vivac para culminarla.






Rolando Rossi







La pared norte del Pelmo



Felix Simon


El trazado de la vía







La Escuela Alemana esgrime pues su supremacía, aun se escala con cuerdas de cañamo atadas al pecho y con suelas de esparto. La polémica de los pitones continúa. Como ya se temieron los escaladores de la década anterior, dos grandes tendencias bifurcan ahora sus trayectorias: por un lado los más clásicos, que buscan nuevas rutas en las que predomine la escalada libre, y por otra los “progresistas”, que eligen sus trazados pese a que requieran un gran número de clavijas.

Otro de los legados fundamentales de Dulfer había sido la elegancia en el trazado. Una especie de carácter artístico añadido a la escalada. Pero no por ello se debía abusar de las clavijas. La primera lluvia de críticas recae sobre la cordada Rossi-Wiessner, y su vía al Fleischbank, proyecto inacabado de Dulfer en el que colocan numerosas clavijas, muchas de ellas precarias y de progresión.




La Rossi-Wiessner del Fleischbank




Fritz Wiessner, escalador de Dresde, une sus fuerzas a las del bávaro Emil Solleder, y juntos atacan otro de los proyectos inacabados de Dulfer, esta vez en el espolón norte de la Fruchetta. Desde el llamado “pulpito Dulfer”, Solleder atraviesa audazmente hacia la derecha, y encuentra la salida de la cresta noroeste. Esta actividad sería sin duda premonición del gran logro de la década: la pared de las paredes, la Civetta (sobre ella se puede leer en este enlace: http://a5lunnis.blogspot.com/2009/01/la-civetta-y-emil-solleder-1925.html)




La Solleder de la Civetta



Emil Solleder en un delicado pasaje dolomitico

Emil Solleder




La Trilogía Solleder se completa, también en 1926, con la ruta al impresionante Sass Maor, una vía de 1000m de desarrollo, con dos travesías muy técnicas de VI grado.





El Sass Maor



La Solleder al Sass Maor




También es digno de mención el aporte de otro alemán, Willo Welzenbach, y su providencial aplicación de las técnicas y conceptos de la “escuela de Munich” al mundo del hielo. Además introduce las puntas delanteras en los crampones, lo cual facilitará, en la década venidera, el asedio a las grandes caras norte de los Alpes, léase Espolón Walter, Norte del Eiger y Norte del Cervino. Además de sto, es el responsable de la unificación de los grados, hasta entonces completamente disgregados, bajo una única escala de graduación UIAA ( I,II,III,IV,V,VI ), graduación que aun sigue funcionando en nuestros días.



Willo Welzenbach






A fines de esta década comienzan a aparecer diversos escaladores y cordadas de gran nivel que a continuación vamos comentar:




El austriaco Hans Steger, consigue la primera repetición de la vía Preuss al Campanile Basso, y la segunda a la Dibona del Croz dell Altísimo, y en cordada con Paula Wiesinger (primera mujer en alcanzar el sexto grado), consigue la primera repetición de la Norte del Pelmo. Además, en la Cima Una, abren una importante ruta con un vivac (800m, VI-A0), y otra en la muralla oriental del Catinaccio.





La Steger-Wiesinger a la Cima Una



Hans Steger y Paula Wiesinger





El italiano Domenico Rudatis, auténtico divulgador de los conceptos alemanes en el lado italiano, abre en compañía de Leo Rittler y R. Videsott, y en varios intentos, la que está considerada como la primera vía de sexto grado italiana, el espolón oeste de la Busazza.




La vía Rudatis de la Busazza




Uno de los croquis de Rudatis







Y es también en este momento en el que aparece la importante y prometedora figura de Emilio Comici, natural de Trieste, atleta dedicado a diversos deportes que descubre la escalada tardíamente, y que pronto demuestra un gran gusto y audacia para los recorridos. Junto a G.B. Fabjan recorren la pared noreste de la Sorella di Mezzo (600m MD sup.)








Emilio Comici





La Comicci de la Sorella di Mezzo





Coetánea es también la apertura, en dos ataques, de Rudolf Peters y Adolf Deye a lo largo de los 800m del espolón norte de la Madre dei Camosci, con su impresionante diedro de 200m. Así como la dificilísima vía de E. Krebs y Toni Schmid en el centro de la Lalidererwand (800m, VI-A1).



La Peters-Deye de la Madre dei Camosci





La década se cierra con el gran logro del modesto guía Luigi Micheluzzi, sobre la segunda gran muralla de los Dolomitas, la deseada y respetada Marmolada. Sus acompañantes son R. Perathoner y D.Cristomanos, y la ruta ataca el imponente pilar sur de la Punta Penia. Treinta horas fueron necesarias y solo 6 pitones, con un vivac, y VI grado para los 550m de su trazado.



Luigui Micheluzzi








La Micheluzzi de la Marmolada

01 diciembre 2010

Seguridad en las reuniones de escalada.

La era digital del 1 y el 0 trae consigo nuevas herramientas, muy útiles todas ellas, siempre que seamos conscientes de su utilización.


Con el avance de las telecomunicaciones, y más concretamente gracias a internet, estar informado es mucho más sencillo.

Siempre se escucha a alguien decir "tened cuidado con internet, que puede ser peligroso" y es cierto, en internet puede escribir cualquier persona (hasta yo) entienda o no sobre lo que está escribiendo. Y es así como nuestro sentido común y formación pasa a tener un papel mucho más relevante aún... ¡hay que estar alerta!

Este artículo pertenece al blog NEVER STOP DANCING TO THE ELECTRO BOOGIE y me parece muy interesante todo lo que plantea con respecto a las reuniones bloqueadas.

¿SON PELIGROSAS?

En innumerables publicaciones veremos ejemplos recomendados de reuniones bloqueadas, pero sin embargo, desde este blog nos plantean otro punto de vista.

Recientemente también se están publicando por parte de la prestigiosa fábrica de material DMM, algunos artículos relativos a las limitaciones de las cintas DYNEMA y SPECTRA para su utilización en reuniones. De momento dejo el artículo del blog mencionado.


De un tiempo a esta parte se lee en los típicos artículos sobre técnica, algunos de ellos más técnicos que prácticos, explicaciones sobre reuniones con el nudo bloqueado. Es el caso del informe sobre reuniones sacado en la foto sin permiso de la revista Campo Base que podeis consultar entero pinchando aquí. Menda no tengo nada contra esta o cualquier otra revista con interesantísimos artículos sobre técnica pero, aviso a navegantes, algunas de las historias narradas y experimentadas en el laboratorio pueden salirle rana al consumidor que las consuma en plena tapia.

Es el caso de las reuniones conel "triángulo de fuerza bloqueado a dos y tres puntos". Léanme aunque sólo sea perdiendo un minuto de su preciado tiempo y verán el porqué de tales opiniones. El triángulo sirve para distribuir de forma equitativa la carga de una eventual caída sobre la reunión entre los distintos seguros que la componen. Díficil es arrancar una reunión, incluso si la fuerza de choque va directa al dichoso triángulo. Fácil es, en cambio, que el triángulo termine trabajando a un lado o otro modificándose, por tanto, los ángulos de la driza que lo forma, la cual trabaja libremente siempre que no esté bloqueda por un nudo. Con el nudito de las fotos, el triángulo puede no valer para nada y que sólo alguno de los seguros que componen la reu tenga que aguantar la sacudida de una caída.

Sucede poco, dirán, pero de hecho las reuniones de varios seguros están pensadas para contrarestar situaciones que suceden pocas veces o nunca.
Imagínense sus señorías la siguiente batallita. Va el de primero y se pega un talegazo sin previo aviso en el octavo largo de la vía Borinot, en el Serrat del Moro. Estaba, el tío, forzándola en libre, chapando sólo el par de pitones que debe haber ahí, de modo que el talegazo es significativo. El compañero en la erre cuelga de dos pitones y una cabeza de buril. La sacudida le levanta de golpe hacia arriba porqué uno de esos dos pitones en medio del largo aguanta la caída. Sale disparado aunque con el reverso en el aro del arnés retiene perfectamente la cuerda. El salto proyectado por culpa del saque del primero de cuerda se lo lleva hacia la izquierda, pues el amigo ha caído por ahí, siguiendo la fisura que te lleva hacía la izquierda.

En el triángulo, el compi había hecho caso de alguno de esos dichosos artículos antes mencionados, habiéndolo anudado para bloquearlo, pues como le decían en la revista de turno, la reu la formaban seguros precarios. Oh, Diós! exclama mientras revienta la cabeza de buril de más a la derecha... Peta porqué es el único seguro que ha recibido el golpe del saque, ya que el triángulo no ha podido repartir equitativamente la fuerza del saque por estar anudado.

Pasa poco. O no pasa nunca. Pero, ¿cuántos pasos protegemos sin que "nunca" pase nada?

Vayan al loro, pués, y no se dejen llevar por los dibujitos ni los experimentos de laboratorio sin echarles un buen y detenido vistazo antes.