22 marzo 2010

Espeluciecha 2010


...Es el momento de abordar definitivamente un proyecto integral, de una oferta europeísta que pasa de lo local a lo internacional, de una acción agrupada que se concreta en la consecución de un Parque Internacional de los Pirineos...

Han pasado los años y ha crecido en quienes poseen autoridad en ejercicio, pese a nuestros desvelos, ese afán de deterioro renovado del Pirineo que es propio del arranque de este milenio, y que tuvo aquí, en Espelunciecha, para los que queremos preservar su naturaleza y sus paisajes, la primera puerta de su ciudadela defendida y vencida.


También se ha formado, entre tanto, una fuerte vinculación entre aquellos defensores (y vencidos) y otros nuevos, que se ha renovado, entre otras cosas más cotidianas, en la persistencia de hacer desde entonces un homenaje anual al valle de Espelunciecha perdido con una ascensión a su ibón, que finaliza con una reunión en el Portalet de aquellos que nos reafirmamos en nuestros principios de amor a estas montañas y en la voluntad de defender sus calidades, aunque sea en solitario, cuando no se encuentra sino vacío en aquellos que tendrían la obligación de ejercerla en el nivel requerido.
Espelunciecha es, así, un símbolo de que aquí seguimos los de entonces, renovados, en la misma idea y para cualquier lugar.


Mientras tanto, algunos partidos políticos (no todos) parece que hicieran carreras para ver quién puede estropear más el Pirineo. Unas veces con quimeras, otras con proyectos en marcha, dividiendo el Pirineo en dos: las pistas deseadas y lo que queda fuera de ellas, deseable para ser asimilado en la primera categoría. De este modo, dan por sentado o dicen explícitamente que el que está en las pistas es dócil y afín, y el que va por fuera indócil y disonante. No vale, pues, lo que posee valor por ese valor, sino sólo lo que puede tener precio por ese precio. El enclave artificial creciente a costa de su entorno y a la busca de nuevas presas pretende tragarse así a todo su envolvente, desde el terreno local a la región natural en la que se enquistó. Pocos políticos se descartan de esta carrera nociva y hacen propuestas fundadas en contenidos responsables con los valores territoriales, es decir, de modos seriamente civilizados.



El objetivo es un campo sin campesinos, una naturaleza sin espontaneidad, un paisaje rural sin ruralidad. Así, los antiguos sonidos del trabajo en la mañana, los de los pasos en el camino al puerto se apagaron por el trepidar de los camiones y los fragores propios de los que borran los paisajes. En un relato de Mario Benedetti, un exiliado que pasaba sus días añorando los paisajes de su patria es visitado por un viajero que le dice: “si vuelves, ya no encontrarás lo que guardas vivo en tu memoria. Esos paisajes ya no existen: todo es ahora andamios y escombros. Los paisajes no te han esperado, no han aguardado tu retorno. Ya no hay donde volver”. ¿Es así también el futuro de nuestras montañas?
Siempre nos quedó la escritura para revelar los hechos, esos tristes hechos. Si de ellos fue y es la demolición, de nosotros fue y es la crónica.


Pero esto no fue suficiente ni ahora nos parece bastante. También tenemos propuestas y capacidad para luchar por ellas. Frente a Castanesas y olimpiadas que no buscan sino prolongar la vida a un proceso especulativo que está agonizando, podemos mostrar y encauzar proyectos locales y generales de preservación conjunta de la montaña. No hay o la nada o nosotros, como repite Aramón: hay otra vía, competente, capaz, seria, fundada en la animación de los valores y no en la reanimación del deterioro.
Y ahora, primero porque la montaña lo requiere en su integridad, y segundo porque la vía autonómica está bloqueada y la nacional no pasa de vaporosa para proyectos profundos de conservación territorial, nuestra propuesta está formulada en un proyecto transpirenaico de fusión de ambas vertientes, nacidos de la admiración común del Pirineo y de una voluntad expresa para su preservación conjunta. Es el momento de abordar definitivamente un proyecto integral, de una oferta europeísta que pasa de lo local a lo internacional, de una acción agrupada que se concreta en la consecución de un Parque Internacional de los Pirineos, por tanto transfronterizo, como un avance real de civilización, en nuestro campo, en eso que algunos llaman la construcción de Europa. Esto es Espelunciecha en 2010: un paso adelante en la voluntad de conservación y un objetivo de entidad mayor hacia el que encaminar los pasos.
Fuente: 21-03-2010, texto de Eduardo Martínez de Pisón con motivo de la VII Concentración en Espelunciecha

12 marzo 2010

FORMAS y GEOLOGÍA de los terrenos graníticos: ( V - Los Inselbergs y Los Bornhardts)

El Yelmo, pedriza


Los Inselbergs por definición son montañas o conjuntos de estas que destacan abruptamente de las llanuras que los rodean. Se caracterizan por tener laderas limitantes inclinadas que enlazan con los llanos adyacentes mediante uniones bien marcadas.



En los terrenos graníticos el más común es el Bornhardt, que es una forma dómica llamada así por un geólogo alemán de fines del siglo XIX.
Los Bornhardts son formas dómicas de roca masiva, desnuda en su mayoría, con laderas empinadas, y que se presentan en múltiples aspectos.

Dorsos de ballena: bajos, alargados y elípticos en el plano
Caparazones de tortuga: elípticos en planta y con laderas inclinadas.
Lomos de elefante: altos y asimétricos en forma.
Domos o medias naranjas: de formas ovales regulares y simétricas.
Yelmos: con forma ovoide o de casco.




Brasil

Algunos bornhardts están aislados y otros se unen en pequeños grupos. También hay cadenas y macizos compuestas por repeticiones mas o menos ordenadas de estas formas dómicas. Así pues se puede decir que hay inselbergs que son bornhardts, pero no todos los bornhardts son inselbergs.

La forma de bornhardt viene delimitada por fracturas predominantemente verticales o casi verticales, que forman parte del sistema ortogonal, y las formas dómicas de muchos de ellos quedan definidas por las diaclasas de exfoliación arqueadas y convexas.


El bornhardt se desarrolla muy especialmente en paisajes multicíclicos en los que hay zonas culminantes llanas de antiguas superficies de erosión ( paleollanuras), que indican que han sido elevados con posterioridad a su arrasamiento, y en los que la incisión de ríos y arroyos ha hecho aflorar los cuerpos plutónicos ( Es el caso de La Pedriza y Cuerda Larga)


El mismo Wilhelm Bornhardt, y los primeros estudiosos, sugirieron que los inselbergs eran de origen marino, pero se ha demostrado que están bien representados en zonas continentales que nunca fueron cubiertas por el mar. Además no hay pruebas que puedan demostrar que las fuerzas marinas, por si solas, hayan sido capaces de generar inselbergs o bornhardts.


Otras explicaciones de orden climático también gozaron de gran popularidad. Científicos que estudiaron en zonas como Yosemite analizaron bloques erráticos de posible origen glaciar, y, pese a que las formas dómicas de esta zona están claramente afectadas por este modelado, la base de su estructura se demostró como anterior en el tiempo a la aparición de los hielos.
También se intentó responsabilizar de su morfología a agentes erosivos. Los eólicos no parecen ser muy capaces de influir a escala regional, y de los restantes, la acción fluvial es y ha sido siempre considerada como la más lógica de las maneras de posible modelado para estas formas.



Namibia

Teorías sobre su origen:

1. La Hipótesis del retroceso del escarpe:

Esta hipótesis interpreta los inselberg como restos masivos de circumdenudación que quedan después del largo y continuado retroceso de un escarpe y su pedimentación.
Esta teoría se aplica bien a terrenos tropicales semiáridos y subtropicales, donde los inselbergs están bien conservados, debido a que allí los procesos de erosión de vertientes son activos. De este modo la tendencia a la alteración y erosión de la base del escarpe lleva a un aumento de la inclinación de los taludes, y a su retroceso formando un pronunciado ángulo de piedemonte.



2. Estructura, fallado y litología:

Se puede llegar a pensar que algunos inselbergs y bornhardts son bloques elevados (horsts) mediante líneas de falla, pero pese a que existen algunos casos, son los menos.
Lo cierto es que muchos de ellos quedan definidos en su estructura por líneas de falla, pero estas son responsables de su morfología en tanto en cuanto suponen líneas de debilidad por las que son meteorizados y erosionados, y no como planos de levantamiento tectónico.
Otro factor diferenciador se deriva de que muchos de los plutones son complejos en estructura y petrología, y presentan diferentes litológicas que responden de diversas maneras a la meteorización y a la erosión. Algunas de las diferencias morfológicas derivadas de esto son importantes y otras son más sutiles.
También merece ser mencionada la densidad de fracturación menor que presente el granito como elemento diferenciador para la posible formación de bornhardt o inselbergs, ya que estas formas masivas son resistentes a la explotación de dichas fracturas.



3. Alteración diferencial subsuperficial (Las dos o más etapas):

Esta teoría contempla varias etapas para explicar la formación de bornhardts:

1. Una primera de alteración subsuperficial controlada por el sistema de fracturas y la diferencia litológica.
2. Una segunda en la que los ríos, las heladas, los glaciares, el viento y el resto agentes erosivos, posiblemente favorecidos por levantamientos tectónicos, han dejado expuestos estos residuales como convexidades de la estructura rocosa.

Estas masas residuales que darían los bornhardts estarían unidas y completamente enraizadas con la roca madre. Esto no es lo que ocurre en otro tipo de residuales que quedarían en posición prominente por otras razones, como son algunos bolos de gran tamaño, que no mantienen esa conexión con la base.


Su frescura y resistencia a la erosión estaría acentuada por no haber sido explotadas sus diaclasas verticales, al hallarse estas cerradas por estar sometidos a régimen tectónico compresivo.
Además estas zonas residuales repelen el agua desviando las escorrentías de su superficie y mandándolas a las zonas limítrofes, las cuales cada vez quedan más reducidas y alteradas, y estos residuales cada vez más destacados.

Actualmente se considera convincente esta teoría para explicar un proceso de rebaje del terreno y afloramiento de los bornhardts, pero no para analizar su origen primigenio.


No obstante, muchos geólogos y geomorfólogos siguen apoyando esta teoría. Estas son algunas de las argumentaciones:

1. Si los bornhardt se inician subsuperficialmente deberían existir ejemplos de ellos que estén actualmente debajo de la superficie. Esto se ha podido ver en algunas canteras y excavaciones.
2. Existen pruebas irrefutables de que muchas formas menores de los bornhardts, como pilas y acanaladuras, se inician bajo tierra en el frente de alteración.
3. El caso de los inselbergs escalonados también lo apoya. Los escalonamientos muestran detenciones relativas en el proceso de emersión, y el zapado que los caracteriza hace ver la etapa de alteración subsuperficial intermedia, en la que se ha producido la inclinación del pie de escarpe. (Estas fases se pueden demostrar en el registro sedimentario de las cuencas adyacentes.)
4. Para explicar la gran antigüedad de algunos inselbergs y su supervivencia ( que iría en contra de la hipótesis del retroceso del escarpe), se expone que el agua que corre por ellos no penetra en sus escasas y cerradas fracturas, quedando esta expulsada de su superficie. Así se mantendrían intrínsecamente secos, y por consiguiente muy lentamente alterables y erosionables.

08 marzo 2010

La línea verde, C2+/C3



Material Utilizado en la primera repetición sin maza:

Fisureros del 1 al 3 repetido.

Microempotradores repetidos.

Cintajos

CamHook

CliffHanger

15 cintas.




Corta vía de artificial muy técnico que discurre por fisuras expansivas e irregulares. El emplazamiento del material requiere de paciencia y atino. Hasta 5 gancheos hicieron falta para superar los tramos más delicados.


Primera repetición de la vía



La vía comienza en un desplome, surcando una fisura fina, expansiva (se abre) y de bordes irregulares. Según vamos ganando altura, la fisura se hace más fina y difícil de proteger hasta llegar a una travesía a la izquierda de difícil protección.


Sección de micros y uñas



Cuenta con 1 parabolt con mosquetón de seguro como descuelgue. En este punto es posible salir en libre por travesía sencilla pero expuesta, o bajar al suelo.



Breve historia de la apertura

Los protas de esta historia son José Tomás “el Punki” y Aitor, y da comienzo en enero de 2006. La apertura comienza con susto, al saltar el seguro donde estaba subido el Punki y quedarse a poco del suelo. Es entonces cuando coge el relevo Aitor, y quien con bastante destreza consigue llegar hasta poco antes del comienzo de una marcada travesía a izquierdas, lugar donde consigue colocar un clavo y bajar. Es tarde y no cuentan con el material adecuado para poder continuar en una vía que se hacía más complicada por momentos.



Una vez mentalizados y con las pilas cargadas, vuelven a darle un tiento. El Punki nuevamente de primero. Subiendo por el material dejado, consigue llegar hasta el clavo que emplazó Aitor para bajar. Continúa por la travesía, pero cuando estaba terminando de colocar una “uve”, el fisurero del que colgaba saltó, proporcionándole un nuevo y generoso vuelo. Suficiente para volver a echar abajo los ánimos de ambos ante una vía que poco a poco iba mostrando su verdadera cara.


Pero con el paso del tiempo, vuelven las energías perdidas y las ilusiones de completar una apertura que se vuelve cuanto menos… esquiva. Esta vez les acompañaría “el Pany” para hacer fotografías, y llevan consigo una máquina para poder meter un parabolt al final de la travesía.

Comienza Aitor la escalada, y cuando llega al clavo que había conseguido medio meter “el Punki” lo lacea con un nudo de alondra. No es que quedase muy bien, por lo que se apresura a continuar la escalada por una travesía mediante micro fisureros hasta llegar al final de la travesía. Colgado de un micro en una laja expandig, comienza a colocar el parabolt desde el que se descolgaría. Les anochece, por lo que optan por dejar todo el material en la vía y volver otro día.


Y otro día vuelven, pero ahora con A. Porras. Logran convencerle no sólo de subir la vía por el material que había ya puesto, sino que además le sugieren que se haga la sencilla pero expuesta salida en libre que hay desde el parabolt hasta arriba por unas lajas crujientes. ¡Lo hizo!

Aitor recogió el material de segundo y dio por concluida esta aventura.



- Sin maza -


CliffHanger de Black Diamond trabajando en torsión durante la travesía.






Fisura al poco de iniciar la vía. Micro HB del 0





CamHook, Micro offSet HB y CliffHanger.




Jumareando la vía para recuperar el material.




Cerca del final de la vía, sobre un gancho.



Primeros pasos desplomados de la vía. Sobre fisureros.






CÓMO LLEGAR


Desde el pueblo de Manzanares el Real, nos dirigimos en dirección a la ermita de Peña sacra. Dejaremos el asfalto para continuar por un camino de tierra y antes de llegar a la ermita, a la altura de unos chalets, podemos aparcar el coche. Aquí tomamos como referencia las placas de granito que quedan situadas por encima del canto del bolo (Un bloque muy grande de forma redondeada con varias buriladas a su alrededor) que se encuentra dentro de una finca particular.

(Vista desde el "canto del bolo" del risco donde podremos encontrar "la línea verde")

Si se decide atravesar por la finca, hay que tener muchísimo cuidado y respeto hacia la finca y su ganado. Una vez llegamos a las placas hay dos opciones: la primera es antes de llegar atravesar por una repisita hacia la derecha que nos conduce hacia un pequeño encajonamiento, o bien llegar al pie de las placas (hay unas vías de escalada deportiva) y atravesar por una especie de túnel que hacen las rocas a mano derecha, el resultado es el mismo, salimos a la altura de un pino americano y vamos buscando el camino más lógico entre bloques y zarzas.

(Vista desde "la línea verde" de la pradera y del canto del bolo)



Pasamos entre medias de una encina y ganamos como un pequeño colladito, y una vez en éste la vía es ya visible, sólo queda descender un poco a buscar la canal de acceso al risco. De nuevo tenemos dos opciones: a la izquierda por una placa canalizo, o buscando un poco más a la derecha de la canal el paso, que es más fácil.