29 octubre 2007

Vía KINDELAN al Yelmo - 1913


Este es el fragmento del texto original del Libro del Chozo, en el que se describe la ascensión de los tres hermanos Kindelan y Sócrates Quintana a la canal este del Yelmo, el 7 de diciembre de 1913 (itinerario abierto en marzo de ese mismo año por Ultano Kindelan en compañia de más pioneros).




Ese mimo día, pocas horas antes, hicieron la primera ascensión conocida al risco de Peña Sirio, por su cara norte (una descripción que subiremos al blog proximamente)

24 octubre 2007

TIS-SA-ACK (Half Dome 1968-69) Part I

Chuck Prat coloca un buril al final de la Zebra




Existen cuatro rutas en la cara noroeste del Half Dome. Royal Robbins abrió la primera de todas. La mas reciente y más difícil es “Tis-Sa-Ack”, llamada así por la leyenda existente acerca de las enormes chorreras negras que recorren esta vertical pared. Este escrito, que apareció por primera vez en el numero de la revista Ascent de 1970, supuso un antes y un después en el estilo literario de Robbins. En vez de concentrarse en su experiencia personal, trató de plasmar la escalada a través de la hipotética diferente visión de cada participante. Por primera vez los escaladores de Yosemite son presentados como gente normal, que se queja, que sufre, y que se mosquea. Solo cabe preguntarse si los duros y silenciosos héroes de las primeras grandes escaladas del valle, son también unos personajes ficticios.

(Galen Rowell, 1973)


Hennek:
La idea de esta vía fue fundamentalmente de Robbins. Estaba en la cabeza de muchos jóvenes, y durante largo tiempo, pero creo que significaba más para él que para ningún otro. Él ya tenía dos rutas abiertas en esta pared, y no podía soportar que nadie le quitara esta. Quería ser el dueño del Half Dome.


Robbins:
Al atardecer, Marshall (que es como Roper llamaba a Pratt, igual que a mi me llamaba Roy para evitar lo pretencioso de la palabra Royal al completo) abrió un bello largo por ese enorme diedro en diagonal de roca blanca, atravesada por chorreras de liquen negro: la Zebra. La leyenda nos cuenta que esas chorreras fueron hechas por las lágrimas de una joven india, a quién dedicamos el nombre de la ruta.



El murazo de la vía, la pared más vertical de Yosemite



Pratt:
Aseguré sobre estribos desde lo alto de la reunión del final de este primer largo, que no fue malo del todo, menos al comienzo, donde a unos nueve metros de altura, sin ningún seguro por debajo, comienzas a escalar en artificial con clavijas muy pequeñas y malas. A Robbins le gustaba el siguiente largo porque era expanding, y era su excusa perfecta para poder jugar con esos malditos fisureros con los que sentía que hacía algo bueno de verdad, cosa que yo dudaba. Pero es que yo soy, realmente, bastante prudente. Al final subimos a cuerda fija y dormimos en una gran repisa a la que llamamos “el dormitorio”.



Pratt encabeza el primer largo de la "Zebra"




Hennek:
Lo hubiéramos pasado realmente en grande en la “Zebra”, pero no teníamos suficientes pitones de los grandes, y eso encima de ir arrastrando dos sets enteros de pesado material. Necesitamos como unas diez clavijas de 5cm de ancho, y una docena de 4cm. La razón por la que llevamos dos sets enteros de material era porque así podía estar escalando un primero mientras otro recuperaba el largo anterior. Escalé de primero hasta el final de la Zebra, y llegó Pratt para relevarme en el desplome de salida, mientras Robbins recuperaba el largo.


Robbins:
Desde la reunión que montó Hennek la fisura se hacía de un ancho de unos 12cm. Así que Marshall (Pratt) usó una clavija de ese ancho, la más grande que teníamos. Fue algo misterioso, el subir de esa manera. Luego puso alguna clavija mejor, y usó dos fisureros en una laja terrible. Las clavijas la habrían arrancado de la pared. Pero no le acababa de convencer, ya que odiaba los fisureros. Contaba como le iban quedando, y los recolocaba una y otra vez. Yo creo que quería que se saliesen, para poder decir que ya me lo había avisado. Pero le sujeté durante un buen rato para que colocara un buril, y no fue una buena situación, ya que antes se empeñaba en quitar un fisurero de la laja, porque decía que la iba a arrancar.


Hennek:
No podíamos ver a Pratt mientras burilaba sobre el desplome, pero Glen Denny, que estaba sacándonos fotos camino arriba por la base, tomo unas buenas imágenes de nosotros colgando allí mientras Chuck trabajaba. Mientras anochecía Robbins subió a jumar y yo comencé la recuperación del largo.


Robbins:
Cuando llegué a la reunión me percaté de que Pratt había clavado en plan salvaje tres clavijas en fisuras poco prometedoras. No había de donde colgarse seguro. En cuanto imaginé a los tres colgados de aquellas clavijas saqué el burilador. Marshall no era conocido como un fanático antiburiles, pero si que puede que fuera el más lento poniéndolos. Coloqué un bolt seguro y franco, y descendimos a pasar la noche.


Hennek:
Royal dice que bajamos a pasar la noche, pero no bajó muy deprisa. Estaba allí renegando y maldiciendo en la oscuridad, hasta que acabó sonando una rasgada. Había puesto demasiado peso en un punto lateral de su hamaca. Al instante comenzó una explosión de gritos y palabras malsonantes. Creo que fue divertido. Y siguió un buen rato. Yo estaba asombradísimo de su perdida completa de control, ya que siempre se comportaba como un iceberg.



Robbins liderando en la fisura de la Zebra


Robbins:
Al día siguiente tuve una experiencia única: colocando dieciséis bolts seguidos. No hubo otra manera de superar aquella zona lisa. Aunque esta era una valiosa vía como para burilar, al rato comencé a tener un perverso deleite en ello, o por lo menos por hacerlo lo mejor posible. Y creo que dejé la mejor burilada artesanal que exista en el mundo, con bastante alejamiento entre los bolts. Sosegadamente, me alegró poder alcanzar, con la ayuda de una uña skyhook, una fisura descendente, desde una repisa que había cuatro metros más arriba. Cuando Marshall llegó arriba estaba desvariando. Lo cierto es que desvarió bastante en aquella pared. Él es un destacado cachondo, y habitualmente canta a pleno pulmón, cual Othelo mosqueado.
“¿Por que, por que, por que?”_chillaba sin parar.
¿Por que estoy escalando?, …podría ser un sargento del ejército, con seguridad y auto respeto. ¿Por qué se me ocurriría empezar a escalar?...Mierda!, podría ser un físico, con un gran escritorio y una secretaria…. Una secretaria!_Repetía con una mirada de reojo.
“Pero no, no, no….no pude hacer eso!.....Tuve que abandonar la escuela, por que….”
_alzando la voz in crescendo. “…yo, al igual que Chris Bonington, ….elegiiiiiiii escalar”.

Yo me moría de risa. Lo estábamos pasando en grande. Nada de tensión. Nada de egos. Pero se nos acababan los buriles y el agua. Tendríamos que descender al día siguiente. Estaba atardeciendo y…


Hennek:
Retomo mis comentarios aquí, para salvarnos a todos de otra de las fervientes descripciones de Royal, de cómo fue la puesta de sol. Después de una noche en la repisa (una laaaarga noche de octubre), rapelamos colocando buriles, de reu colgada en reu colgada. Todos deseábamos regresar. Estaba siendo una gran apertura, queríamos volver cuanto antes, y abandonamos mucho material en la base, para ahorrar el porteo a la vuelta.


Pratt:
Pero cuando regresamos, en Junio, el nevero de la cumbre estaba aún chorreante. Había sido un invierno duro. Así que lo paralizamos y me fui a los montes Tetons. Robbins se fue a Alaska a luchar en plan alpini, y Dennis fue a divertirse escalando a Tuloume Meadows, donde volvió a lesionarse de una vieja avería que le mantuvo alejado de la actividad durante un año.
En octubre yo recibí una carta de Robbins diciéndome que estaría preparado en pocos días para regresar al Half Dome. Pero luego me fastidió bastante que no apareciese, y después de esperar más, tampoco apareció, con lo que hice planes para ir al Capitan con Tom Bauman. Y es que como no se veía a Robbins por ahí, la gente empezaba ya a buscarle escalando en solo por la pared del Half Dome. Pero al final, cuando acabó apareciendo varios días después, sus modales (frió y tenso), me quitaban las ganas de retomar la vía. Decía que no podía esperar a que Tom y yo hiciéramos aquella escalada. Creo que se estaba obsesionando demasiado por el Dome, así que decidí no ir con él.


Robbins:
Cuando Pratt dijo que no vendría me quedé bastante aliviado. Al menos esta vez no podría hacerme sentir como si estuviera ensuciando los pantalones de un Montañero Americano. Me sentía culpable con una cámara cuando el estaba encordado. Es como pedirle a un indio Navajo que pose, y yo nunca lo haría. Marshall odia las cámaras tanto como mis juegos de palabras o mis 5.10 psicológicos. No quiere que haya nada entre él y la propia experiencia de la escalada.
Pratt me sugirió que hablara con Don Peterson. Peterson había estado haciendo la Diedral Wall, y estaba caliente y preparado para algo tan largo y difícil. Y aunque no había estudiado nunca la pared que le estaba proponiendo, no costó mucho persuadirle.



Peterson:
Acordamos meternos en la pared por la mañana. Robbins era un hombre totalmente poseído. Estaba completamente enfilado con el Half Dome. Por la noche llovió a mares, y por la mañana la cosa estaba fea, pero Robbins quería que nos metiéramos porque decía que no era una tormenta. No me gustaba pero no dije nada, así que comenzamos a andar esperando el bombardeo por momentos.


Robbins:
Nuestros petates eran asesinos. Paramos donde comienza la gran placa y miramos hacia arriba con gran fijeza. “No sabes en lo que te metes, ¿no…?” le comenté jocosamente.
“Bueno, no creo que sea mucho más duro que cosas que ya he hecho”, replicó él.
Yo me quedé absolutamente helado. El tono de nuestras conversaciones fue ese durante los siguientes ocho días.


Peterson:
Lo que no me gustó fue su asunción de superioridad. El asumir que era el líder solo porque era Royal Robbins. No me cuadraba. He escalado vías en el valle tan duras como las que haya hecho él, además hice la Dihedral más deprisa. Incluso me mandó a por agua según llegamos a la base de la pared. Por supuesto no lo hice.


Robbins:
Durante la subida a la base del Half Dome Don me preguntó si había algún largo en la North American Wall, más duro que el tercero. Le dije que no, que como mucho igual de difícil. Entonces dijo que no tendrían problemas en completar la vía. Mead Hargis y él habían llegado hasta el L3, y no fue mal del todo. “¿De verdad?” _le dije yo. “Bueno la verdad es que os será más fácil porque Lauria y Hennek tuvieron que poner un buril”
“Oh no”_respondió. “Nosotros lo aplastamos”
En pocas horas de escalada llegamos al “dormitorio”. La escalada era algo extraña con Don. Como muchos de los escaladores jóvenes, Don era intensamente impaciente. Parece que solo le preocupaba la velocidad. Y la velocidad está en el lugar en el que está. No es la más noble de las habilidades de los escaladores, pero motiva a muchos de ellos. No me gustaría volver a sentir la presión de Don subiendo impacientemente como una maquinaria eléctrica por la cuerda. Y tampoco me gustaría que hubiese un salto generacional hacia esto, pero ahí está. Durante ocho días estuvimos bloqueados por un sombrío conflicto, cada uno tan metido en su arrogancia como para no ver las debilidades del otro.


Peterson:
Al segundo día llegamos a lo alto de la “zebra”. Royal me aseguraba en estribos mientras yo acababa esta sección. Justo allí comenzaba la fisura ancha. Robbins me decía que Pratt había clavado una clavija de10cm de ancha invertida, en un ancho de 12cm de la fisura. Estudie la zona un momento, y me pregunté por que habría llevado un bong más ancho en aquella ocasión. Yo no pude hacer lo mismo, así que tomé tres bongs y los puse unos dentro del otro, y conseguí rellenar bien la fisura, pero daba bastante yuyu. Aun lo recuerdo como todo un simpático e ingenioso arrebato de ingeniería.


Robbins:
Después de que hiciese aquel extraña maniobra con los bongs, Don alcanzó la laja en la que Pratt tuvo sus aventuras con los fisureros. “Hace mucho que no utilizo fisureros”_dijo Don, como para curarse en salud ante mis posibles criticas a su habilidad con ellos. Después de que colocara el peso sobre el segundo fisurero que puso, este se salió, arrancando también el primero y cayendo casi cinco metros. Aquello no le gustó nada, y, para el siguiente intento, colocó un par de clavijas previas, y cuando ya no podía poner más por lo expansivo de la laja, entonces empotró un fisurero y se colgó de el. Como aguantaba comenzó a tomar algo de cuerda y a buscar con la mirada el bolt que colocó Pratt. Entonces volvió a saltar el fisurero, y el voló de nuevo, esta vez unos seis metros, arrancando las clavijas de la laja. Temí que se desanimara, pero rápidamente se recompuso y subió por la cuerda, colocó bien dos nuts, y llegó al deseado buril. “Espíritu combativo”_pensé. Luego pensé en que Don era jugador de “football” (rugby), y en como debería cargar hasta la línea final del campo, al igual que aquí iba a la carga hasta conseguir estos largos.


Traducción del libro: "The Vertical World of Yosemite" de Galen Rowell, editado en 1973

19 octubre 2007

11 octubre 2007

Fifi Lunacy de Cassin.

¿Cómo se ata esta Fifi al arnés?






Imagen 1

Estiramos la fifi.


Imagen 2

Ponemos la fifi plateada tal y como se indica en la imagen 2.



Imagen 3

Nos disponemos a hacer un nudo de alondra. Hay gente que prefiere anudar la fifi del anillo ventral, otros sin embargo, prefieren anudarla por los 2 puntos de encordamiento del arnés (de este modo queda más corta la fifi) Prueba y utiliza el que te resulte más cómodo.



Imagen 4

Haciendo el nudo de alondra.




Imagen 5

Pasamos primero la fifi plateada y posteriormente la dorada por el seno del anillo de la fifi.



Imagen 6

Tiramos y ya está correctamente anudada nuestra fifi al arnés, lista para ser utilizada.


**** Nota para el mundo editorial ****

Si alguna revista se ve falta de ideas, desde A5 Lunnis en un gesto de mano tendida, sugerimos la publicación de una comparativa de los diversos sistemas de fifi que hay en el mercado. Podría comenzar dicho atículo con la introducción de la fifi en la escalada artificial (hablar con los hermanos Gallego, por ejemplo), para seguir con un análisis de los pros y contras de los diversos sistemas encontrados en las tiendas.
Pienselo bien, es sencillo, barato y resultón... Además podría ir acompañado por unas fotos molonas de gente colgada de riscos bonitos.

Un abrazo amiguetes...

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Buril original de hace más de 30 años, utilizados en Montserrat.
(Regalo de Santi Llop para A5 Lunnis.)

08 octubre 2007

Peñotillo (Combinación Hispanobelga-Galayos)


Estos son los largos que escalamos, 6 si contamos el de salida de II+


La chimenea del L1, muy húmeda y musgosa





Dice Ramon que esto es un aguila real, que se acerda de verlo en El Hombre y la Tierra.
Ademas vimos dos Halcones Peregrinos, que dice que es el animal más rapido de la tierra, mas que el Rossi ese.....300 y pico por hora en picado....buffff




Desde la R1 de la Hispano-Berga


A principio del L2 de la Hispano-Belga, muy muy sucio, buff...y que habrá por delante, podré meter algo digo yo!.....y se pudo, como siempre.....



Recuperando el L2 de la Hispano-Belga




Nuestra R2, y la R2 del la Hispano-Belga, lo de arriba era un tornillako del 8. La Hispanobelga continua directa al techo, y lo supera por la dere, para luego ir en travesía facil a la izquierda....




El Ramónido a mitad del L2






La travesía que nos dimos para ir a la Galayos. Se nos desafiló la segadora eléctrica...



La chimenea-Canal del L3 de la vía Galayos






Más chimenéas, bloques y mazmorras.....





El L4 de la Galayos, que lo tenía pendiente de hacer en libre, y costó peró salió....que gustazo!






Saliendo calentito del largo...





Ramón acaba la recuperación del largo....



Y aquí que dice?.....que quiere movil?.....no sé....




Trepada a cumbre



Impresionante el bloque del Yelmo

En la cumbre del Peñotillo



Vista desde el collado entre Peñotillo y Maliciosa.....


El Dedo del Peñotillo


Esto si que es un octubre rojo...



En la bajada acabamos en un pesebre de vacas o que se yo, menudo infierno de brezal-zarzal-helechar de 2 metros de altura....pero vamos que casi picamos vivac! Ramón ya quería ordeñar una vaca para desayunar....

07 octubre 2007

Super Zapas CAÑERAS

A veces, suelo hacer desde mis más humildes conocimientos y opinión, análisis técnicos de material. En este caso vengo a hablar de unas zapatillas de la marca 5.10 que me están dejando todo loco en "La Pedriza"

Son el modelo Camp4 de 5.10, que ya el nombrecito es muy friki de por sí. Son muy caras (en torno a 95€ pvp)
Ideales para escalada artificial donde hay que hacer salidas en libre. Son de construcción robusta, y tienen pinta de aguantar bien el maltrato que se le da a esta clase de calzado en la montaña, y más en la escalada artificial.
Un problema es que no son impermeables y que la suela tiene pinta de gastarse muy rápido. Destacan su robustez y su adherencia infinita incluso en terrenos mojados, que es donde el resto pegan unos patinazos tremendos.

Da mucha confianza andar con ellas y son muy cómodas.

Es un capricho caro, que puede dejar loco a más de uno...







(Prueba en el Laboratorio Lunni Pedricero)


(Buena adherencia...)



(Mucha confianza)



(Ahora en estático)


Bloque de adherencia subiendo al Collado del Cabrón. El resto de peña que estaba probando, no pudo dar un sólo paso utilizando suela Vibram. Tambien las he estado probando sobre terrenos mojados, vías de artifo y escalada libre. Una joyita vamos. Sólo rezo por que dure la suela...

(Zapa en cuestión)

05 octubre 2007

Cepillada Craneo-encefálika


Juanjo en la cumbre de la Bola de los Navajuelos, y Palan asegura bajo el bloque cimero

Esta fisura está en la entrada a la Norte clásica de la Bola de los Navajuelos. Fue abierta por Juanjo y Palan hace unos fnes de semana, y ha sido graduada de 7a+, con un paso de bloque complejo a un hombro derecho en laja dudosa, que costó y que fue resuelto por Palan, previamente a la apertura total de la fisura.




Palan no paró hasta que sacó el paso de entrada, asegurado por Juanjo, el del craneo cepillado...


Este tramo parece la entrada más lógica para completar la clásica Norte de la Bola, que discurre por la continuación de esta fisura diagonal, que va de izquierda a derecha.

La segunda parte de la fisura fue semiliberada por Tino Nuñez en el 92, y consiste en una durisima bavaresa de potentes cerrojos que se transforma en fisura de manos, a la mitad de la misma.

Javi Clos cepilla la fisura norte...este tio lo cepillaba todo en plan loco...!

Juanjets en el reposo de puño, tirando de 4, asegurado al estilo Kindelán por Palan.















ENORABUENA POR ESTA APERTURA