31 marzo 2006

Concentración de escalada.


¡¡ATENCIÓN!!

CAMBIO DE FECHAS


"Por motivo del mal tiempo las fechas de la Xuntanza de Budiñose han cambiado por lo que se aplaza, en principio para el 6 y 7 de mayo.
Un saludo a todos; y ya sabeis si no se va a ir a Budiño siempre se puede ir a la Pena, que en Ourense no dan lluvia."


The Monsters Cracks



("que te quito y que te pongo", clásico juego de la escalada)


Pared de las Fisuras



Volvemos a escribir sobre este pedrusco de Las Machotas. Hoy volvemos a él pero con una mentalidad diferente, olvidando los pedales, la maza y los plomos, para ponernos algo de esparadrapo y magnesio.

Se sacan los friends del macuto y comienza todo el mundo a escalar todas las fisuras con el propósito de asentar un poco la dificultad de cada fisura. Pero como pasa siempre, para cada cual una u otra vía es más dificil.

Esta es una propuesta tanto de dificultad como de calidad.

Discópolis: 6a+** (Camalot 2 y 0.75, y Alien Rojo)
No todo el monte es orégano: 6b+ **** (Camalot 2 y 0,75 y Alien Rojo)
Justo lo que estaba buscando: 6c+ * ( 3Químicos.)
Exclavitut: 7b/ 7b+ *** (Camalot 1 y 0.75 y Alien Verde)
Zarzágora: 6c ***** (Camalot 2 y 0.75 y Alien Amarillo y Verde. Fisureros) [La laja del final se caerá]


- Estas son algunas de las vías. -



















Para más información, visitar la web de fisuras hibéricas.

28 marzo 2006

Nuevas vías Lunni.

"Mushthumb"
(A3a)



"Smokerurp"
(A2b)




__________________________



La noche anterior deprisa y corriendo haciendo plomos con un molde más que precario. Además para más risa, se rompió al tercer plomo, por lo que tuve que hacer un invento para poder continuar haciendo el resto de los plomos. No sabía cómo iba a tener ganas de colgarme de la chapuza esa que estaba haciendo.
Por la mañana a por el diablo, unos bolts y argollas para poder montar el descuelgue. Dentro del petate nos encontramos con un bote de pintura marrón, llamamos para saber eso para que servía. Nos dijeron que dejásemos como aros de cebolla las argollas, para que no brillasen con el sol.

(Donetes, marca ACME. No lo hagais)

La idea es abrir primero la raya de los plomos y una vez arriba montar el descuelgue.

Comienzo colocando los plomos más malos que tenía, intentando dejar los mejores para cuando estuviese más arriba.
Los lugares donde colocar los plomos son muy concretos y no se puede meter ninguna otra cosa. El tercer emplazamiento es un poco complejo de colocar bien. Me reviento el mismo dedo con la maza en dos ocasiones. Voy a probar el plomo y ¡¡plof!! se arrancó el cable cundo comencé a botarlo con ganas. Me doy cuenta que no era problema del plomo en sí, sino que lo había colocado mal, dejando los cables en el lugar erroneo. Vuelvo otra vez arriba con el destornillador para limpiar el plomo petado. Todo esto estirado y subido a segundos. Una vez limpio, vuelvo a colocar otro plomo, golpeándome nuevamente en el mismo dedo en varias ocasiones. El nuevo plomo aunque se ha quedado como rajado, aguanta bien los botes, por lo que me subo a él para colocar rápidamente el seguiente plomo, subiendome de nuevo a los segundos peldaños de mis estribos y estirandome todo lo que podía.

(Maceando sin parar)

Otro plomo, una rurp y otro plomo. Había llegado la hora de colocar el descuelgue, me pasan el taladro por el auxiliar, me subo a terceros y estiro el brazo todo lo que puedo para colocar el primer párabolt subido sobre un plomo.
(Taladrando el descuelgue)

Me descuelgan y sube kiko a limpiar el largo de plomos.

(Limpiando el largo de plomos)

(Material utilizado en Mushthumb)

Ahora es Kiko quien sube para abrir la raya de la izquierda. Comienza colocando un alien amarillo con sólo dos levas. Aunque intentó con persistencia no tener que usar la maza (tres veces le saltó un fisurero al probarlo) tuvo que cogerla para colocar su primer RURP. Después sí consiguió meter un micronut y un fisurero del 2 que quedaba bastante bien.

(Colocando un fisurero en Smokerurp)

Este le daría un breve respiro. Los sguientes seguros fueron otras 3 RURP seguidas. Justo estando en la de más arriba le llamaron al movil, donde tuvo una interesante conversación. El siguiente paso fue estirarse mogollón de esta última RURP para llegar al descuelgue.

(RURP)




Longitud de cada vía: Aprox. 10m
Material necesario para la repetición de estas 2 rayas: 6 plomos, 5 RURPS, 1 micronut y un fisurero del 2.
27 de Marzo de 2006





25 marzo 2006

Nueva vía Lunni.

"Micronaut 0"

( C3a )



En un característico risco en la falda del Tercer Ermitaño, parece que ofertan todo tipo de fisuras.
Nosotros nos fijamos en una sutil raya que recorre de arriba abajo el risco, a la derecha de una buena fisura de manos y dedos abierta por Tino Nuñez años atras . De hecho, arriba hay una "U" química que podríamos utilizar a modo de descuelgue y todo.
El problema de la vía es que está llena de maleza en su parte superior, por lo que no sabemos qué tipo de fisura nos encontraremos.
Sacamos todas las RURPS con idea de que habría que clavar toda la fisura y es aquí donde llega el ingenio de Kiko.
Con un puñado de micronuts ( fisureros extremadamente pequeños que sólo aguantan el peso del escalador) y puñal en mano, limpió la fisura y ascendió sin necesidad de tener que clavar en ningún momento por la fisura.
Tuvo algún percance mientras probaba un "crack' n' up" (especie de gancho fino) y un fisurero. Ambos saltaron y fueron a parar al casco.
En todo el largo metió un total de 9 fisureros. Ninguno de ellos hubiese aguantado la eventual caida.
De esta precariedad me pude dar cuenta al recuperar el largo desde abajo, que saltaron hasta dos fisureros seguidos por el mero hecho de "jumarear".

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Longitud de la vía: aprox. 10 metros

Material necesario: Juego y medio de micro-nuts y un fisurero del 1.

Aperturistas: César Castro (abriendo) y Javier López

25 marzo de 2006.

Comentario:
Micro vía de sólo 1o metros pero con buena fisura para manejarse en el correcto uso de los microfisureros. Consejo para no estropearla, dejar la maza en casa.


Próximamente un croquis de la vía.



(Detalle de la fisura)




(Haciendo el Ñieta para limpiar la vía de lechugas)



(Las colchos cada vez más pequeñas)



(Detalle de la vía)


24 marzo 2006

Escalada al HALF DOME en 1885


Autorretrato en grabado del propio autor durante la escalada
La primera ascensión del Half Dome, uno de los emblemas del valle de Yosemite, que levanta cerca de 200m de desnivel por placas empinadas desde la hombrera, la realizó George Anderson en 1875. Perforó durante semanas, con objeto de anclar un pasamanos de cuerdas hasta la cima, pero durante los siguientes inviernos, las avalanchas arrancaron parte de las cuerdas y muchos de los primitivos bolts con ellas.
A.Phimister Proctor relata en este artículo (escrito más de 60 años después) una espantosa ascensión trepando a pies descalzos sobre los buriles, y laceándolos lanzando una cuerda de atar caballos; esta actividad sorprenderá a todos aquellos que hoy suben al Half Dome con seguridad y en poco tiempo.
(Galen Rowell)



Después de un buen fin de verano de exploración por Grand Lake y las Flattop Mountains, en otoño de 1883, mi carreta de caballos se dirigía a Denver. Allí recibiría un curso de preparación para unos trabajos de pintura y grabado que tenía ese invierno, y justo antes de establecerme, para mi sorpresa, apareció de la nada Alden Sampson, de Nueva York, con quien había compartido varias excursiones pictóricas y cacerías. Alden estaba ansioso por hacer un buen viaje de exploración y caza, y me invitó a unirme a él. Como las probabilidades de quedarme ese invierno en Denver parecían bastante escasas, acepté rápidamente la oferta.
Aquel mes de diciembre las Rocosas estaban cargadas de nieve reciente, y por otro lado, Mejico estaba infestado de bandidos, así que, finalmente, decidimos dirigirnos a California. Me informé un poco sobre bonitos parajes donde vivir nuevas experiencias y poder dedicarse también a la caza. Cuando tuvimos preparados todos nuestros equipos nos metimos en el tren de Santa Fe, que se dirige a Los Ángeles.

En aquella época Los Ángeles era un lugar pintoresco. Casi una ciudad mejicana. Sus calles estaban pavimentadas con lodo por los tobillos. Nos instalamos en un hotel con un patio lleno de flores y frutas tropicales (algo muy diferente de lo que habríamos encontrado en las Rocosas, con su medio metro de nieve reciente).
Donde hoy se alzan los edificios más altos de la ciudad, estaban la mayoría de los corrales donde compramos los caballos para nuestro periplo. Elegimos cinco cuyos nombres recuerdo: Spider, Buck, Pinto, Pink y Serpiente de cascabel (que resultó ser una auténtica serpiente).
Tan pronto como reunimos todo lo necesario, abandonamos Los Ángeles. La primera noche la pasamos en Pasadena, donde recuerdo que solo había seis casas y se sorprendieron bastante de ver nuestros mulos de carga. Desde allí, a la mañana siguiente, decidimos tomar la zigzageante senda Wilson. Después de varios formidables meses de tránsito por este camino entramos en el desierto de Mojave, donde cazamos antílopes y dibujamos la zona. En seis meses habíamos recorrido unos 2.500Km por toda California, acabando, finalmente, en el valle de Yosemite.

“Allí está el Half Dome” _dijo una voz, “en la otra punta del valle”.
Yo estaba sentado en las Overhanging Rock, con mis pies colgando sobre 1000m de vacío valle abajo, y cuando me giré, vi junto a mi al que debía ser Galen Clark, uno de los pioneros del valle.
El nos contó que unos años antes de nuestra llegada, un intrépido marinero llamado Anderson, había instalado con gran esmero y peligrosidad, un cable hasta la cumbre del Half Dome. También nos contó que debió morir aproximadamente hacía un año, y que, debido a unas avalanchas de nieve, aquel cable había sido arrancado de la pared junto a muchos de los pernos que hubo de fijar en la roca para su anclaje. “Actualmente” _dijo, “estamos esperando que lleguen unos escaladores de Club Alpino Suizo para reemplazarlo”.
Al oír esto, ambos pensamos lo mismo: “ningún extranjero hará eso antes de que nosotros lo intentemos”.


Acampamos a media milla de Glacier Point para unos días, y disfrutamos de las increíbles panorámicas del valle. Después nos desplazamos a Little Yosemite, desde donde haríamos nuestro intento al Half Dome. Un día después alcanzamos la base de los 450m de liso granito (cual hoja de escritura), donde encontramos los restos de las cuerdas de embalar que habían sido arrancadas por las avalanchas.
Según estudiábamos la pared nos dábamos cuenta del trabajo de aquel endiablado marinero. Había escalado la empinada placa gracias a pequeñas repisas para los pies, y cuando la cosa se le complicó, había subido lo más alto posible para perforar un agujero de unos 15cm de profundidad en la roca. Allí emplazó un bolt de 1,5cm de diámetro que sobresalía de la roca unos 5cm. Un extremo de este bolt abrazaba una anilla la cual sujetaba el cable. El cable tenía unos 7cm de diámetro y se componía de varias cuerdas arrolladas entre sí, y ceñidas con cordinos cada 30cm para darle consistencia. Cuando cada clavija o bolt estaba bien anclada en el granito, el marinero anclaba el cable gordo a las anillas de estos mediante un pequeño cordino. El proceso consistía en agujerear la roca desde el punto de anclaje anterior, para así ir progresando.
Cuando era posible escalar, algo en lo que parece ser que era todo un maestro del pasado, continuaba sin perforar, y escalaba con las punteras de sus botas. Pero cuando la cosa se empinaba y carecía de posibles agarres, ponía otro seguro y le acoplaba el famoso cable. Esto también le permitía subir y bajar.
Durante todo este tiempo residió en una cabaña que construyó a una milla escasa de la zona, donde vivía y tenía la forja para hacer los bolts.

Esa noche, después de la inspección que prepararía el ataque a cumbre del día siguiente, regresamos a nuestro campamento.
Al día siguiente llevamos con nosotros todos los bultos y nuestra selección de cuerdas de reserva, y antes de meternos en la pared sufrimos bastante ansiedad. Con todo listo, nos decidimos a empezar. Los primeros 60m tenían cable, y tras ellos comenzaron los problemas reales. Nos valimos de cualquier recurso para ascender las empinadas y lisas placas. Estábamos viendo por nosotros mismos cuales eran las dificultades reales del ascenso, y no importaba la fuerza con la que le entrábamos. Caíamos deslizando pendiente abajo una y otra vez. Llegados a un punto, a unos 5m sobre nuestras cabezas, asomaba un saliente de roca. “si pudiéramos llegara ella…”, _pensábamos.
Más allá, la pared parecía tener algunos agarres para dedos, por lo menos durante cierta distancia. Pero no lográbamos alcanzarla. Habíamos perdido. Solo nos salvaba el que, al no haberlo contado a nadie, nadie se enteraría de nuestro fracaso. En silencio, comenzamos a recojer nuestras cuerdas.
Entonces me sentí inspirado. Se me ocurrió intentar lanzar la cuerda con un lazo para enganchar la laja. “¡la lacearé!”, _grité. A nadie se le había ocurrido, pero era la única salida (excepto el sistema del cable de Anderson).
Por suerte yo era bastante habilidoso con el lazo. Después de varios intentos conseguí amarrarla. El nudo se empotró en una fisura de la laja, y la cuerda quedó atrancada. No me dio demasiada confianza, pero comencé a remontarla apoyándome contra la empinada placa. Justo antes de poder agarrar el saliente, el nudo se deslizó un poco y caí patinando unos 6m hasta que pude asir la cuerda de nuevo. Me llevé un buen susto, y mientras se reponían mis nervios, Sampson ascendió. Pronto nos hayamos ambos sobre el deseado resalte de roca, listos para las siguientes dificultades.

Desde allí pudimos observar que la avalancha no solo había arrancado el cable y algunos de los seguros con ella, sino que también había aflojado muchos de los que se habían quedado aislados. Eso no lo teníamos previsto. La única manera de superar los tramos en los que faltaban seguros fue la técnica del lazo desde el seguro anterior, para luego remontarlos tirando del cabo del lazo. Muchas de las clavijas las encontramos dobladas por el arrastre de la nieve, y era difícil cogerlas con el lazo. Tenía que lanzarlo más de veinte veces antes de engancharlo, pero además, cuando lo lograba, este se salía al cargar el peso del cuerpo. Además, nuestras cuerdas estaban demasiado gastadas y finas de haberlas usado para embalajes varios y para amarrar los caballos, durante los últimos seis meses. A parte, en esos momentos yo estaba descalzo, ya que mis botas tenían la suela muy desgastada.

Cuando llegaba a una de las clavijas-bolt, el método que seguía era siempre el mismo, las cogía con la mano y me subía a ellas con un pié. Después sacaba la mano a duras penas y me inclinaba sobre la placa, aferrándome a ella con el dedo gordo del pie. Subía despacio, bien pegado a la pendiente, y según lo hacía lanzaba el lazo a la siguiente. Y así se iba repitiendo, subido con mi dedo sobre un bolt que solo sobresalía 5cm, como único apoyo sobre el valle que íbamos dejando abajo. Nunca encontrábamos agarre alguno para las manos. El único modo de mantenerme sobre las clavijas-bolt era metiendo el dedo gordo en la argolla, después de haberme equilibrado con el otro pie. La cosa se complicó aun más cuando perdí pendiente abajo un guante que usaba para que no sufriera tanto la mano al ser pisada.



Los cables actuales en la zona por la que discurrió la ascensión


Entonces llegamos a una zona en la que no había bolts, pero en la que si había algunas zonas rugosas. Aquí le tocó a Sampson relevarme. Ascendió gateando con mucho cuidado mientras yo le daba la cuerda justa para su avance. Si hubiera caído no habría habido manera de pararle, y ambos nos habríamos ido para abajo juntos. Llegó a una repisa muy inclinada en la que no habría podido subirse sin la ayuda de un agarre para las manos, pero se aferró desesperadamente a unas grietas de la roca, y sacando un pequeño cordino de su bolsillo, anudo un pequeño arbusto que casualmente había. Contuve la respiración durante esos momentos.
Entonces le di tensión a la cuerda para sujetarle y evitar que resbalase, y avanzó tirando de ella hasta que el ángulo le obligó a prescindir de la tensión, y se las arregló para arrastrarse hasta un abombamiento en la roca que le sirvió de agarre sutil para una mano, y gracias al cual pudo descansar unos minutos y recuperar la respiración. Unos metros más arriba llegó a una zona más segura donde fijó la cuerda, y pude subir a su encuentro.

A medio día habíamos llegado a la única repisa de toda esta cara, y en ella pudimos parar a descansar y comer algo. Tenía una anchura de unos 15cm, y sentados de medio lado, y sin asegurar, nos quedamos allí parados muy tranquilos.

Al final del primer día habíamos hecho aproximadamente la mitad de la ascensión. Justo antes de la puesta de sol descendimos por el cable abajo, nos montamos en los caballos y regresamos a nuestro campamento, a unos 5km de distancia. Mis pies estaban enormemente doloridos del contacto directo con la roca, y para ser sinceros, la montaña me impuso mucho respeto. No creí que lo fuéramos a conseguir. Luego me enteré de que Sampson también estaba asustado, pero como a mi tampoco se me notaba, ninguno quiso claudicar.

A la mañana siguiente nos desplazamos a la base de la pared con toda la cuerda que poseíamos. No nos costó demasiado alcanzar el límite del cable, pero allí comenzaron de nuevo nuestros problemas. Fue bastante pesado el acarrear todo ese tramo con las cuerdas de reserva que llevábamos. No sabemos la inclinación exacta de la pared pero en todo momento debíamos aferrarnos por el peligro constante de deslizamiento hacia abajo. Desde allí, la superficie de la roca era tan lisa como me temía, y aun restaban unas pocas clavijas-bolt, así que tuve que dedicarme a lacearlas de nuevo.
A unos 50m de donde tomé de nuevo el relevo, me hallaba de nuevo en precario equilibrio sobre el dedo gordo de mi pie, tratando de lacear un nuevo bolt. Entonces hubo un fuerte golpe de viento que entorpecía el lanzamiento, pero finalmente, esta se ancló, descargué mi peso sobre ella, y aguantó. Pero justo cuando me disponía a abandonar el seguro en el que me hallaba, al dar un nuevo tirón a la cuerda, la clavija se arrancó y cayó aun sujeta por el lazo, produciéndome un fuerte escalofrío.
Por suerte, la siguiente solo estaba metro y medio más arriba, pero el laborioso trabajo tuvo que repetirse desde el principio. Después de una media hora de lanzamientos, pude enganchar el siguiente bolt. Alcanzarla fue un gran alivio, tanto por el hecho de que esta no se arrancara, como por la situación límite de mi pie, que estuvo a punto de ceder y mandarnos valle abajo.

La siguiente clavija fue la peor de todas, a unos 10m de distancia, y en una repisa de roca que asomaba sobre mi unos 75cm. Parecía algo imposible alcanzarla, pero ambos pudimos gritar de alegría cuando lo conseguimos. Ese ha sido el más difícil lance que he tenido que superar nunca. Llegué con mucho cuidado a aquella repisa, tirando a pulso de la cuerda hasta alcanzar la clavija con los dedos de mi mano derecha, y subiendo acto seguido el dedo gordo de mi pie sobre ella, para sacarla dolorosamente mientras me subía sobre ese pie. Perdí parte de la piel, pero ¿qué remedio?, y cuando me encontraba tumbado contra la pendiente, conteniendo la respiración, esta infernal y vieja montaña pareció más determinada que nunca impedirme seguir adelante. No encontré absolutamente nada a lo que aferrarme, y antes de alcanzar la siguiente, que estaba francamente alta, mi pierna tembló hasta el punto de hacerme retroceder a la fuerza; y aquello fue aun más difícil que subir.
Tuve que colocar mi dedo índice por debajo del pie para agarrar la clavija y poder bajar como había subido. Esta operación se reprodujo en tres ocasiones hasta que pude lacear la deseada clavija. A cada esforzado intento mis piernas comenzaban a temblar y tenía claro que, o retrocedía, o sufriría un calambre que me haría caer. Cómo maldecía el día que emprendimos semejante proeza absurda.
Una hora y veinticinco minutos después, el lazo enganchó. Esta clavija aun conservaba un pedazo de cuerda antigua arrollada en ella, que era lo que dificultó enormemente su enganche. Por cuatro veces conseguí lacearla, pero al cargar el peso de mi cuerpo esta se soltaba. Finalmente subí bastante enfadado, con pies y manos sobre la pulida placa, sin quitar ojo a la clavija. Me esperaba lo peor, y si eso hubiera ocurrido, entonces no estaríais leyendo este relato.

A la izquierda, por el rabillo del ojo, podía observar Little Yosemite, a unos 900m de desnivel. Mientras, a la derecha, bañado de una bruma púrpura, descansaba el valle principal de Yosemite. Por debajo de mí, aferrado a la pared, Sampson parecía una pequeña ardilla. Curiosamente, mientras estaba allí pegado contra la roca, pensaba para mis adentros: _“ahora podría plantarle cara al mayor oso del valle”
Al final alcancé una clavija bastante segura, y le pasé la cuerda. Sampson subió y recuperamos el cable, remolcándolo hasta allí. Tuvimos que poner 60m de nuestras cuerdas para poder restaurar el cable del marinero, y aun así, no fue suficiente, por lo cual Sampson tuvo que emplearse minuciosamente a la tarea.

La vista desde lo alto del Half Dome imagino que será una de las más bonitas de toda América. El valle se extendía bajo nosotros en toda su nebulosa y azul belleza. Nos sentamos un rato a disfrutar de estas maravillas al resplandor de la puesta de sol, y encendimos una hoguera para demostrar a la gente del valle que el Half Dome había sido conquistado. Tarde, y ya de noche, descendimos por el cable.

Hay ocasiones en la vida de un joven en las que todo cambia. Eso dos días en el Half Dome marcaron, para mí, la diferencia entre una juventud indiferente y una madurez más seria. Mi mente estaba ya formada para ser artista, pero esas duras horas de peligro y ansiedad, tratando de conseguir algo de poco valor para el mundo, cristalizaron en mi los ideales que antes vagaban flotando en mi cabeza. Después de una visita de un mes a San Francisco, con un amigo artista, regresé a Denver, a dedicarme a la carrera que desde siempre me había llamado la atención.

Unos turistas suben por el cable en la "actualidad" (1973)

Del libro de Galen Rowell "The Vertical World of Yosemite"

14 marzo 2006

MESCALITO


Steve Sutton y Hugh Burton trás la apertura de la Magic Mushrooms

Mescalito es vertical, mantenida y excepcional. Es difícil imaginarse una ruta mejor a un muro tan increíble. Es una vía mas fácil que la Pacific Ocean Wall y de una dificultad similar a la Shield, aunque mucho más mantenida. Todos sus largos son de A2 o A3, mínimo.
Grados (VI 5.8 A3)


Historia de la Primera

En 1973, el equipo de primeros ascensionistas: Steve Sutton, Charlie Porter, Hugh Burton y Chris Nelson, pasó 10 días en la pared y colocaron cerca de 70 bolts para la apertura. En un momento en el que se estaban comenzando a abrir con uso de cinceles y mejoras en la roca, ellos abolieron esa práctica. Como Charlie Porter dijo: “Veo mejor que se burile en vez de hacer tallados” Steve Sutton era de la misma opinión: “Nosotros nunca cincelamos los coopers. Pensamos que hacer esto es A1. Para eso es mejor poner un bolt”
Un cooper en las ultimas y varios difuntos durante una ascensión en el año 90

Esta ética se puso a prueba en el largo conocido como The Seagull (la gaviota). En mitad del largo, Sutton se curró un diedro cegado colocando pequeños coopers, y justo antes de colocar algo decente, una pieza saltó y voló 12m arrancando todos los coopers. Los lugares donde anclaron los coopers pueden verse hoy dañados; pero lejos de volver al lugar y meterlos más profundamente, Sutton metió buriles.
Uno de los rivets originales
Más arriba volvió a volar otros 12m en el largo The Bismarck. En lo alto del largo, donde la fisura se hace ancha, colocó un bong y se metió a la chimenea off-width de 5.10. Cuando ya casi había salido, se le enganchó el gersey y se quedó bloqueado. Cuando trataba de incorporarse, fue escupido de la fisura.
En el largo 4 de la vía

Sutton describió a Burton y Porter como dos de los mejores clavadores que nunca había visto. Chris Nelson tenía menos experiencia, como lo describe Sutton: “Nelson tenía una interesante técnica para probar los seguros. Colocaba en ellos los estribos y comenzaba a pegarles fuertes tirones para arriba y para abajo. Parecía que quería arrancarlos de verdad. Nos parecía alucinante pero esto le originó un puñao de vuelos”


En la R3 de la vía

El grupo se llevó la impresión de que Mescalito había sido una de las mejores rutas de artificial que habían escalado, incluso unas de las más difíciles; no la graduaron de A5 porque ellos pensaban que el A5 no existía. Cuando se les preguntó el por qué del nombre de la vía, Sutton respondió “Es el poder del peyote”
Esta es la traducción del texto del libro de los SUPERTOPOS de MacNamara

13 marzo 2006

A.S.C.A.

El ASCA es una asociación de escaladores de todo norteamerica, cuyo objetivo es reemplazar anclajes peligrosos y reducir el impacto visual de la escalada. Son los responsables de que desde mediados de los 90 se estén reequipando las rutas del Capitan entre otros sitios...

10 marzo 2006

ESCALA ARTIFICIAL

- Artificial seguro -
(A0 - A1)


A0 = Es utilizar el equipamiento fijo de la pared tanto para reposar como para progresar. En la graduación de A0 entra desde cualquier tipo de burilada (también conocido como Ae, por ejemplo el Clavel Rojo), como una fisura con todos los clavos puestos. (El techo de la Zaratrusta en Ordesa).

A1 = Significa tener que emplazar los seguros. Fisureros, friends, clavos... etc. Estos quedan bastante fiables y pararían una posible caída. Es muy común en una vía de A1 que se den pasos de A0 (clavos fijos, buriles...) por lo que podría darse una escalada de A1 con 5 pasos de A0. (por ejemplo la vía Fco. Prieto en La Vela de la Pedriza)

No existe A0+ ni A1+, pues la escala pasa directamente al A2.

- Artificial dudoso -
(A2a - A2c)

En los largos de A2 comenzaremos a colocar seguros dudosos. Es necesario el uso de un probador (como una daisyChain) y algo de ingenio. La técnica de escalada cambia sustancialmente de la utilizada en largos de A0 o A1.

A2a = De 1 a 2 emplazamientos dudosos seguidos con un buen seguro debajo. En un mismo largo de A2a podría darse varias secciones de dos seguros precarios y uno bueno.

A2b
= De 3 a 4 emplazamientos seguidos que sólo aguantarían el peso del escalador, pero que cuenta con un buen seguro debajo. Al igual que el A2a, en un mismo largo de A2b podrían presentarse varias secciones de A2b o A2a.

A2c
=
De 5 a 6 emplazamientos malos seguidos. Al igual que el resto, en un mismo largo pueden darse varias secciones de A2c, A2b o A2a. Esto en ningún momento incrementaría el grado.

- Artificial delicado -
(A3a - A3c)

Escalar largos de A3, implica un claro dominio y asimilación de la técnica de la escalada en artificial de seguros dudosos. Son largos donde una caída puede significar graves consecuencias. Es necesario echar varias horas por largo y mucha sangre fría.


A3a
=
De 7 a 9 emplazamientos malos. Es necesario el suficiente autocontrol para no perder los nervios en las secciones claves. Posibles vuelos de hasta 20m. Se pueden llegar a juntar en un mismo largo varias secciones de A3a.

A3b
=
10 a 12 emplazamientos dudosos. Artificial muy laborioso y serio. Sólo para gente experimentada en la protección precaria.

A3c
= 13 a 15 emplazamientos dudosos. Gran carga psicológica dado que es posible en un mismo largo dos secciones seguidas de A3c que pueden agotarnos. Vuelos de más de 30m.

- Artificial peligroso -
(A4a - A4c)

En el A4 comienza el Artificial extremo. Se da por supuesto una técnica muy depurada de la escalada con seguros dudosos y la perfecta utilización de estos. Muchas horas de incertidumbre para poder terminar un largo.

A4a = 16 a 19 emplazamientos malos. Vuelos extremos donde incluso se podrían arrancar aquellos seguros que dábamos por buenos… (buriles, clavos, fisureros)

A4b
= 20 a 23 emplazamientos dudosos. Vuelos de hasta 50m con casi ningún seguro fiable.

A4c
=
24 a 27 emplazamientos malos. Vuelos de más de 50 metros sobre la reunión. Prácticamente casi imposible ningún seguro bueno en todo un largo.

- Artificial límite -
(A5a - A5c)

No existe ningún seguro fiable en todo el largo, por lo que una posible caída haría una cremallera hasta la reunión. Sólo se mide la duración de la angustia. (Largos de 30m a más de 60m)



A5a
= 28 a 38 emplazamientos dudosos.

A5b
= 39 a 49 emplazamientos malos.

A5c
= >50 emplazamientos malos.

- Artificial fuera de límite-
(A6a – A6c)

Graduación reservada para largos con reuniones precarias que no aguantarían una caída (reunión a base de RURPS, plomos, ganchos, etc…) Sólo es posible dicha graduación cuando el largo inferior y superior es de A4 en adelante. Una posible caída acabaría con toda la cordada completa.

A6a = A4 – reunión precaria – A4

A6b
= A4 – reunión precaria – A5

A6c
= A5 – reunión precaria – A5

Notas sobre la graduación.

+ o -: Existe la posibilidad de completar la graduación con un símbolo + o un símbolo -. El símbolo “más” se empleará cuando el largo tenga una sección especialmente extraña o técnica. (Por ejemplo algo similar a un problema de bloque pero en escalada artificial) El símbolo “menos” se utilizará cuando el largo (dentro de su graduación) sea especialmente fácil y no requiera esfuerzos especiales para escalarlo.

R de RIP: Una abreviación curiosa para indicar que la caída resultaría fatal para nuestra integridad física. Se suele apostillar del A3 en adelante, aunque hay largos de A2 con fatídica coletilla. Se suele ver con cierta frecuencia en vías de artificial de uno o dos largos, donde el suelo está garantizado en caso de caída.

Nota: Que en un largo no se especifique la R, no significa que en caso de caída no te puedas matar.

A de artificial: Los largos graduados con la letra A (A3, A4…), requieren el uso de la maza para emplazar clavos, pitonisas, plomos, etc…

C de Clean (limpio): Los largos graduados con la letra C (C3, C4…) son largos donde cabe la posibilidad de escalar sin maza superando todos los pasos con material limpio y sin deteriorar la roca: fisureros, friends, ganchos, etc… Existe la posibilidad de escalar sin maza un largo que generalmente se escala con maza, por lo que un mismo largo podría tener dos graduaciones diferentes. (A2a, C3b)

F de Fijo: Esta abreviación es utilizada en el artificial limpio y se pone después de la letra C. ( C2a(F) ) Significa la graduación del largo aprovechando el material fijo que nos vamos encontrando. (Plomos, clavos, fisureros)

Sobre la escala de graduación Artificial.

-A comienzos de los años 90 fue introducido en las paredes del valle de Yosemite el sistema de graduación de la “new wave” (nueva onda).

-Aunque originalmente fue recomendado por ser más preciso que el sistema de gradación anterior de A1 a A5, está claro que el sistema “new wave” ha traído mayor confusión en la interpretación de sus grados.

-Este libro ignora el sistema de graduación “new wave” volviendo al sistema introducido hace 30 años, pero con algunas modificaciones.

-Que decir tiene, que este nuevo sistema tendrá problemas y no es el indiscutible camino hacia ninguna graduación de la escalada artificial.

-Hay que tener esto en mente, la graduación de la escalada artificial es sólo una medida de la dificultad en una escalada en pared. La meteorología, la longitud de la escalada, la habilidad y condición física del escalador; el número de ascensiones previas, la aproximación y el descenso, y algunos otros factores, se combinan para dar la dificultad final de la pared.

-La graduación de los largos tampoco puede incluir el peligro de los buriles o material fijo de malas condiciones. La burilada de “Tangerine Trip” podría ser teóricamente de A1 y sin embargo tiene registradas caídas de más de 10 y 15 metros cuando se ha partido algún remache.

-También han sido registrados grandes vuelos sobre de “the Grove pitch” de “the Shield” con numerosos anclajes fijos arrancados.

-No hay que confiar en el equipamiento fijo y hay que estar preparado por si este se pudiera romper.

-La graduación de la escalada artificial se basa en el número de seguros seguidos que solamente aguantan el peso del cuerpo. ¿Cómo puedo diferenciar un emplazamiento que sólo aguanta el peso del escalador de otro que es a prueba de bombas? Sólo hay una forma certera de saberlo, caerse. La siguiente forma (y mejor solución) para averiguarlo es preguntarse a uno mismo ¿Podría asegurarme innegablemente a esto? Si la respuesta es “no” entonces es posible que sea un seguro que sólo aguante tu peso.

SUPERTOPO – Yosemite Big Walls - Chris McNamara and Erik Sloan

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Más de uno habrá podido comprobar que la graduación en la escalada artificial es nada.

Su función, la de transmitir información sobre lo que se va a escalar, es cuanto menos dudosa. En La Pedriza, en muchas de sus guías podremos comprobar a lo que me refiero. Si echamos un vistazo a la última guía de José Ignacio Luján y David Zapata “Guía de escalada en La Pedriza” de la editorial Barrabés, podremos comprobar que la graduación de la vía “Puntos de Sutura” del “Falso Molondrio” es de A3. Si ahora echamos unas cuantas hojas hacia atrás, hasta llegar al risco del “Hueso”, podremos comprobar que la vía “Voll-Damm” comparte la misma graduación.

¿Qué significa A3?

La vía “Puntos de Sutura” tan sólo ha sido repetida por una persona que propuso A5 con caída fulminante. Sin embargo la "Voll-Damm", ha sido repetida en numerosas ocasiones y han propuesto A1+.

El peligro que puede acarrear la mala interpretación de dicha escala es real.

El problema es evidente, hablamos distintos lenguajes bajo los mismos signos. Esto es algo que ya ocurrió hará más de 30 años cuando la graduación Europea y la Americana se confundían. (Quizá porque ambas comenzaban con la letra A de Artificial: Aid en inglés y Artificiel en francés… A1 A2 A3 A4.)

En la actualidad volvemos a cometer el error del pasado, con una escala de graduación cerrada por arriba. No hay nada por encima del A5.

Para más enriquecimiento del problema, los americanos han creado una nueva filosofía en la escalada artificial conocida como “new wave” (nueva onda) Dicha filosofía tiene su propia escala de graduación, que sin embargo comparte las propiedades (y defectos) de la vieja escala. Cerrada por arriba y con la letra A por delante. Si bien, suelen poner muchas veces la abreviatura “nw” para indicar que es graduación New Wave, Conforme Exigencias de su filosofia. (A2+nw)

Dicha filosofía, es capaz de graduar largos con 15 a 20 seguros seguidos que sólo aguantan el peso del cuerpo como de ¡A2nw.! porque quedan muy bien puestos (Pacific Ocean Wall)

La “new wave” ve con malos ojos poner seguros fijos. Buriles, párabolts… por lo que prefieren tallar en la roca para poner un gancho y pasar el tramo a base de gancheos tallados. Estos tramos pueden llegar a tener 15 gancheos seguidos y ser graduados de A1.

Sin embargo para ellos es correcto “retocar” con el cincel una fisura para poder colocar un copperHead.

En la filosofía de la escalada artificial anterior a la “new wave”, verían con muy malos ojos retocar una fisura para meter nada, escalándola con clavijas y gancheos precarios y difíciles, pero sin modificar jamás la roca de su estado natural. Aunque cuando llegaban a un muro completamente liso, sólo contemplaban la posibilidad de la burilada.

A mi parecer, el futuro está en el término medio. Ni colocar 40 chapas en línea, ni retocar la piedra para meter nada.

Un ejemplo: En un largo tras abandonar una sección de una fisura ciega donde he metido 6 plomos tras un buen seguro, me encuentro con un muro liso que requiere meter 5 chapas para llegar a otra fisura ciega. Yo pondría el primer spit, tallaría 3 gancheos y colocaría el último spit.

Esto que parece tan controvertido, tiene una fácil explicación acorde con la escalada artificial. Es mucho más rápido. En el tiempo que hago tres tallados hubiese metido sólo un spit. No incremente de ningún modo la dificultad de la vía. Ahorro material para más arriba, pues sólo he empleado dos spit fijos y uno con el que he tallado en vez de cinco.


08 marzo 2006

Escalada Yosemítica Moderna



(Artículo escrito por Yvon Chouinard para el American Alpine Journal en 1963)













-La escalada yosemítica es la menos conocida y comprendida, pero sin embargo, hoy es una de las escuelas más importantes del mundo. Sus filosofías, materiales y técnicas han sido desarrolladas con independencia de las del resto del mundo. En tan solo 30 años se han logrado unos niveles de seguridad, dificultad y técnica comparables a las mejores escuelas europeas.





-Escaladores del resto del mundo han mostrado recientemente su interés en Yosemite y sus escaladas, aunque supiesen poco de ellas. Pero todavía hoy, muchos escaladores americanos ignoran lo que está ocurriendo en su país. Los escaladores antiguos de Yosemite salieron poco a escalar en otras escuelas, aunque algunos de otras regiones siempre vinieron al valle; además, a todo esto podemos unir lo poco que se ha escrito y publicado sobre esta escalada. Vía tras vía, y como en cualquier otra escuela, aquí apenas ha habido registros ni menciones. Una de las más grandes escaladas en roca jamás realizadas: la ascensión de la Salathé Wall , en 1961, recibió solo cuatro comentarios en el American Alpine Journal.





-Pero ¿por qué es la escalada de este lugar tan diferente? ¿por qué tiene técnicas, éticas y materiales tan específicos? La razón fundamental reside en la naturaleza de la roca de este paraje en si misma. En ningún lugar del mundo la roca está tan exfoliada, tan pulimentada por los glaciares y tan desprovista de agarres. Todas las rutas de escalada siguen sistemas de fisuras verticales. Las técnicas y materiales específicos han sido aquí desarrollados por absoluta necesidad.






- Problemas especiales -








-Desde que la escalda en este lugar ha tenido su propio hacer, también ha tenido sus particulares problemas y dificultades. Debido a la baja altitud a la que se encuentra el valle, las paredes estaban frecuentemente pobladas de árboles y diversa vegetación y las fisuras repletas de suciedad y hierba, haciéndolas más difíciles de transitar, y más lentas en su progresión para las primeras ascensiones.



-Situados en el centro de la soleada California, el mal tiempo no representa un gran handicap, no obstante, cuando hay temporal (habitualmente en otoño o primavera) puede ser peligroso porque la mayoría de los escaladores no están preparados, ni física ni mentalmente, ni tienen el material adecuado siquiera para afrontarlo. Los escaladores americanos suelen menospreciar la escalada en Yosemite por el hecho de que no suele haber un tiempo de alta montaña; personalmente nunca he sufrido graves consecuencias por el tiempo en este lugar.



-El gran handicap meteorológico en California es el calor. La temperatura habitual a la que se suele escalar es de cerca de 30ºC grados por el día, y baja hasta los 10ºC por las noches. En verano, temperaturas de 37ºC son bastante habituales. Entre Junio y Julio de 1961 hubo quince días seguidos con temperaturas superiores a los 35ºC. Esto hace bastante poco frecuentes las escaladas entre finales de julio y principios de septiembre. Además, el calor trae consigo el problema asociado de tener que acarrear con gran peso en los petates de escalada. Como mínimo, para cualquier gran escalada hay que prever un litro y medio de agua por persona y por día. Agua, comida y equipo de vivac, junto a unos 45 pitones y 35 mosquetones, es la usual y pesada carga en estas escaladas, algo bastante parecido a los que se usa en las escaladas de alta montaña. En una de nuestras escaladas de dos o tres días, el segundo suele llevar un pesado macuto mientras el primero iza otro buen petate, con la cuerda auxiliar que durante el ascenso le ha servido para que el segundo le pase los pitones extra que va necesitando.







(Royal Robbins en 1959)





- Seguridad -








-Incluso con el nivel de dificultad extrema que se ha logrado en la escuela, la seguridad no se ha desatendido. Esto se debe a varias razones, la más importante de ellas, por supuesto, es el amor que el americano tiene por lo seguro y su innato temor a la muerte que ha originado revolucionarias innovaciones en material de aseguramiento. Las clavijas, aquí, se usan en mayor medida que en Europa para el aseguramiento. Los peligros objetivos son casi menores que en ningún otro lugar del mundo. El peligro de caída de piedras, desprendimientos o de mal tiempo, es muy bajo; como la roca es lisa y empinada, y tiene pocas repisas, las caídas escalando sólo suelen propiciar un aumento de nuestra confianza en el material.








- Escalada libre -




-No sólo son verticales las fisuras, cualquier otro tipo de agarre también lo es. Empotramientos, chimeneas, lajas en bavaresas o placas de adherencia son las técnicas habituales en Yosemite. La escalada en placa de agarres, como la que se suele encontrar en los Teton Mountains o en las Rocosas, es raro encontrarla aquí. La gente que nunca ha escalado aquí tiene la impresión de que la roca es similar a la de las agujas de Chamonix o a la de las Bugaboos, pero no es así, son completamente diferentes. El granito de aquí no está fracturado en bloques angulares como el de los Alpes franceses, o como el que tenemos en el resto de Sierra Nevada.



-El valle se compone de toda una serie de domos exfoliados o desconchados, que además han sido cortados a bisel por los ríos y glaciares. Muchas de las escaladas siguen lajas de todos los tamaños, ya sean pequeñas y finas, o grandes y con enormes diedros. Los pitones se suelen colocar detrás de lajas o en el interior de los diedros verticales. Esta escalada por fisuras verticales no sólo requiere de una buena técnica sino que también necesita de gran resistencia y fortaleza. Los escaladores de Yosemite tienen musculaturas robustas debido a esta verticalidad.





-Sin lugar a dudas debe haber más escalada de chimeneas en Yosemite que en ningún otro lugar del mundo, desde las de empotrar una pierna y un brazo, pasando por algunas que tienen bloques empotrados del tamaño de una casa, hasta las de tipo “Rebuffat”, amplias y de pasar mucho miedo. Las hay cortas, pero algunas son de hasta 300 metros de largo.



-También son características del valle las placas de pura adherencia fruto del pulimento o laceración que ejercieron las lenguas glaciares con su paso. Hay algunas vías de escaladas en el valle que tienen cientos de metros de estas placas. Para superarlas se realizan complicados movimientos de adherencia de pies, y de agarres con ayuda de las uñas canteando en minúsculas regletas y pequeñas lajas. En estas secciones es bueno comportarse como si estuviéramos mucho más cerca del suelo, porque el que va de segundo pierde bastante confianza; por momentos las manos te sudan, las piernas comienzan a zarandearse, y los pies, finalmente, acaban patinando y te desparramas para abajo.



-La mayoría de las técnicas de escalada libre que se usan aquí vienen de Tahquitz Rock, en el sur de California, donde desde los años 30 han practicado la mayoría de los escaladores de Yosemite, antes de venir a hacer sus escaladas en este lugar. Allí hay más de 70 rutas de escaladas en roca muy similares a las de Yosemite, pero sin el aspecto pulido de la laceración glaciar, y sin la típica “suciedad” de las fisuras. En Tahquitz escalas cosas en libre que en Yosemite requieren artificial. Gracias la accesibilidad y a sus francas fisuras de pitonaje franco y sonoro, Tahquitz ofrece las condiciones ideales para llevar la escalada libre a los límites. Muchas de las vías de allí se abrieron en artificial, pero poco después todo el mundo las empezó a escalar en libre. Fue la primera zona en tener vías de 5.9 y continúa teniendo la mayor concentración de vías de 5.8, 5.9 y 5.10 del país. Allí los desplomes y los largos de adherencia son de libro. Se puede practicar y desarrollar una técnica para granito incluso mejor que en el mismo Yosemite. Cada primavera, incluso los escaladores nativos, dedican una semana en prepararse en Tahquizt antes de escalar en las grandes paredes de Yosemite.






- Escalada artificial -





-Debido a que las fisuras de pitones son verticales y tienen algunos techos, la técnica de la doble cuerda que se suele utilizar en casi todos los lugares del mundo, aquí no se usa. La tensión en cuerda no se usa excepto en terreno desplomado. Se escala con cuerda simple y se ponen cintas para evitar el roce de la misma en lo posible. El uso de cuerda simple facilita la progresión y la hace eficiente y rápida.



-Los estribos de cinta de nylon de 3cm de ancho han sustituido a los de peldaños antiguos. Las razones son las siguientes:







  1. - En los de cinta se agarran mejor las cletas (al no tener a penas tacón), y dan una sensación de mayor seguridad y confort, sobre todo cuando se cuelga de ellos mucho tiempo asegurando en las reuniones.


  2. - Las cintas pueden además ser usadas para funciones como anudar bloques o árboles y arbustos.


  3. - En caso de emergencia se pueden cortar en trozos para hacer rapeles.


  4. - Se ordenan mejor y se pueden plegar.


  5. - Son más eficaces a la hora de subir en prusik.


  6. - No hacen ruido, de tal modo que el asegurador puede escuchar mejor los sonidos que le ayudan a entender lo que está haciendo el primero de cuerda, sin necesidad de mirar hacia arriba, pudiendo así anticiparse.


  7. - Sirven también para sentarse en ellos y así ahorrar energía.


  8. - Es más difícil que se puedan caer eventualmente en maniobras con clavijas.



-Desde que los uso no los he visto desventajas con respecto a los de peldaños. Posiblemente no son usados por los europeos debido a la dificultad que tienen en encontrar este tipo de cinta de nylon.



-Cada escalador lleva tres estribos de estos, de tres peldaños cada uno. El primero de cuerda nunca deja ninguno colocado en su avance, y los mueve hacia arriba de pitón en pitón. Cada estribo lleva un mosquetón fijo arriba que nunca se debe quitar. Cuando la inclinación de la pared disminuye sólo se usa uno de los estribos, pero cuando esta se incrementa, se usan dos y se pone un pie en cada uno. En desplomes se suele usar un tercero para engancharse al siguiente pitón; cuando se recupera un largo se suelen empalmar dos y hasta los tres estribos para alcanzar clavijas alejadas.

-La técnica más actual es la siguiente: se coloca una clavija, se le engancha un mosquetón, se pasa la cuerda y finalmente se engancha el estribo. En clavijas dudosas se engancha primero el estribo, antes de pasar la cuerda, para probarla subiéndose al mismo. Una vez comprobado se pasa la cuerda, evitando así caer más metros si el pitón se arrancara. Por supuesto, el mosquetón que se usa debe poder aguantar el peso del cuerpo aunque tenga el gatillo abierto.









- Material -







-Las primeras clavijas que se fabricaron fueron pensadas para ser usadas en la caliza de las Dolomitas, con la idea de que se adaptaran a fisuras y grietas irregulares de este tipo de roca, llenando todos sus recovecos, y alcanzando una capacidad de anclaje enorme, hasta el punto de ser casi imposibles de arrancar. Se consideraba entonces que solo acero muy maleable o hierro podía reunir esas condiciones. Todas las clavijas europeas de hoy siguen siendo hechas bajo este patrón, independientemente de si van a ser usadas en caliza o no.



-John Salathé fue el primero en cubrir en el valle la acuciante necesidad de clavijas para el granito. Durante sus intentos a la Lost Arrow vio que necesitaba algo mas rígido, un pitón más duro para introducirlo entre las sólidas vetas de granito descompuesto sin doblarlo; que fuese más ligero que uno de hierro, que tuviera gran capacidad de anclaje y que incluso pudiera ser sacado de una manera rápida y fácil, para utilizarlo una y otra vez. A parte de su modelo antiguo “Model A Ford”, Salathé forjó unas bellas clavijas horizontales muy reverenciadas y apreciadas por los que, a día de hoy, poseen algún ejemplar.



(John Salathe e Yvon Chouinard)



-Las clavijas de aleación están basadas en una teoría radicalmente distinta a las de hierro. No se espera que sigan el camino de las fisuras en su penetración, y sí se pretende explotar su firmeza fruto de la presión que ejercen contra las caras internas de las fisuras. Han sido probadas para tener una gran capacidad de agarre en rocas graníticas ( y de similares características), al ser metidas con firmeza y en profundidad. La totalidad de la clavija de aleación es rígida, de tal manera que la cabeza no se dobla al sacarlas, haciendo posible su uso durante varios días seguidos, como al hacer una escalada de unas 300 clavadas, sin abandonar tan siquiera una sola en la pared. El invento de la clavija de aleación es tan importante como el de los nuevos tornillos para la escalada en hielo.



-A principios de los años 50 un nuevo pitón fue inventado por otro famoso escalador de Yosemite, Charles Wilts, la cual ayudó enormemente a la evolución de la escalada artificial. Esta clavija, con una hoja del grosor de un sello de correos, fue certeramente bautizada como Knife Blade. Fue la primera forjada en acero cromo-molibdeno de avión y está indicada para usar en fisuras muy estrechas, en las que ninguna otra clavija cabe. Aunque fue originalmente diseñada para artificial, pronto se comprobó que tenía incluso mayor capacidad de anclaje que las “Angles” (uves).






(Bishops Balcony. Escalada con Kinfe Blades)



-Gerry Gallwas forjó, en 1957, unas clavijas horizontales de acero cromo-molibdeno para la apertura de la Noroeste del Half Dome, algunas de las cuales se han utilizado más de 100 veces y siguen de buen uso.



-Yosemite, como cualquier otra zona granítica, tiene muchas fisuras estrechas para pitonar. Los tacos de madera no suelen ser aquí demasiado útiles, ya que las fisuras anchas están muy sucias. Algunos fabricaron “Angles” anchas, de unos 12cm, de diversos materiales. Algunas de las que hizo William Feuerer para la ascensión del Capitan, en 1958, fueron moldeadas de unos carriles de aluminio; y también usaron varias sacadas de ángulos de hierro, y otras cortando las patas de unas estufas (Las famosas Stove Legs).



-Todas estas clavijas fueron hechas por particulares en talleres caseros y las producían sólo para sus amigos. Salathé solía vender las suyas, pero algunos pensaban que medio dolar por cada una era demasiado dinero.



-En 1958 comencé a comercializar nuevo material en serie. Unos nuevos mosquetones de aluminio más resistentes que los de acero y que podían aguantar el peso del escalador, aún teniendo el gatillo abierto.



-Con las “Angles” sin armella y de aleación, sustituimos a las precedentes, por ser mucho mejores. Las más grandes fueron templadas al aluminio para aligerarlas. Además, también fabricamos toda una nueva línea de clavijas horizontales en aleación, abarcando el rango que iba desde las “Knife Blades” hasta las cuñas.





-Los intentos fallidos de ascender a la Kat Pinnacle pusieron de manifiesto la necesidad de una clavija para las fisuras ciegas o de poca profundidad (en las que las clavijas normales tipo Knife Blade tocaban fondo antes de estar medianamente introducidas). Así fue como surgieron las RURP (Realized Ultimate Reality Piton), claves en el artificial extremo actual de A5, y muy útiles para desmantelar antiguas líneas de buriles que surcaban este tipo de lugares. Estas han pasado de ser meras novedades a transformarse en herramientas básicas e imprescindibles en las nuevas aperturas del valle.



(RURP en 2006)






-La importancia de este nuevo equipamiento de clavijas se puede corroborar en todas las más importantes actividades llevadas a cabo en Norteamérica desde 1958, ya que en todas se ha utilizado mi material. El futuro del material para la escalada en roca pasa por el uso de aceros más ligeros y nuevas aleaciones con aluminio. El peso es el nuevo reto a superar.













- Éticas y Filosofías -









-La gran diferencia entre las filosofías europea y yosemítica, en cuanto a la escalada en roca, está en si se dejan clavijas fijas en las vías o no. En Europa las vías suelen tenerlas. Aquí, a pesar de que una escalada tenga 100 repeticiones, siempre se clava y se desclava por completo cuando se repite. Me consta que la inmensa mayoría de los americanos, aunque lo ven práctico, no reconocen necesario dejar las rutas clavadas. Sin clavijas puestas, y sin una guía, las rutas puede presentar la misma dificultad para la tercera repetición que para la segunda. Es muy probable que un escalador que es capaz de repetir el Pilar Bonatti del Dru, con todas las clavijas puestas, no sea capaz de repetir la Noroeste del Half Dome, y eso que ambas pueden ser de igual dificultad.



-En los Alpes solo se considera como escalada artificial aquella en la que hay que usar estribos. Escalada libre en California significa que no se usa ningún tipo de ayuda artificial, ni cintajos colgados de setas de roca, ni A0 de pie o de mano en algunas clavijas, así como descansos en las mismas.



-Es especialmente en las escaladas cortas donde la escalada libre se lleva a los límites. Nuestras guías reseñan tanto las primeras ascensiones de las vías como las primeras en libre. Para algunos tiene incluso más importancia la liberación que la primera ascensión.



-En ningún lugar como en Yosemite (excepto la arenisca del sudoeste) es más necesario el uso de buriles (bolts). Aun así esto no debe significar que su uso sea indiscriminado. Los escaladores llevan a lo extremo su aversión por ellos excepto como anclajes de reunión o seguro, donde las éticas son más permisivas. La actitud más común en lo referente a los buriles, es que sólo los escaladores más expertos deben llevarlos, ya que ellos son los que mejor saben cuando es necesario su uso. Si se coloca un buril en un lugar, y una cordada repetidora estima que nos es necesario, entonces se quita. La falta de material, el mal tiempo, o una cordada inexperta, nunca son excusas para la colocación de bolts.



-En otros lugares de Norteamérica es usual el uso de cuerdas fijas para evitar hacer vivac en la pared, o para evitar complicaciones con el tiempo. Las cuerdas fijas proporcionan una especie de cordón umbilical de unión con el lugar de origen, y permiten regresar rápidamente en caso de complicaciones. Esto sólo demuestra el amor que el americano medio tiene por la seguridad, y sobre todo, que el escalador no debería estar ahí. Las únicas rutas en las que se usan cuerdas fijas, actualmente, son aquellas en las que por la gran cantidad de días necesarios para su apertura, se hace casi imprescindible su uso.



-Quizá le estoy dando la impresión al lector de que Yosemite es el único lugar del mundo en el que se escala, y que sus éticas y filosofías son el último grito. Personalmente prefiero la escalada en alta montaña. Aborrezco el tremendo calor que se pasa, las fisuras llenas de suciedad, el olor y la cantidad de hormigas de la vegetación de las paredes; la suciedad y el ruido del Campo 4 y lo peor de todo, el mogollón de turistas que acuden a pasar el fin de semana. De las cerca de 300 rutas que hay actualmente abiertas, yo sólo tengo verdadero interés en unas 50. En conjunto, la escalada no es especialmente estética ni disfrutona, es, más que nada, difícil.



-Durante los últimos años existe un aura de rivalidad y mal rollo en el ambiente del valle, que deja un agrio sabor de boca. Como cualquier enfermedad, al principio sólo la tenían unos pocos, pero con el tiempo se ha ido extendiendo, hasta el punto de que hoy no hay casi nadie libre de culpa. Los escaladores nativos del valle son un grupo de orgullosos individuos. Están orgullosos de su valle y de cómo se escala en él.



-Un extraño nunca es bienvenido hasta que demuestra que está a la altura de las escaladas y de los mejores escaladores de la zona. Se le somete a una prueba constante. Cuando escala, se le observa para cerciorarse de que los largos de escalada libre los escala realmente en libre y de que no pone más clavos de los necesarios en un largo de artificial. También se vigila que vaya suelto y rápido en general. Muchos escaladores que han visitado el valle han dicho que no volverían jamás, debido al trato de los locales. Para muchos, las montañas no son lugares para las competiciones ni para enemistades entre escaladores.



-Ha habido veces en las que me he avergonzado de ser escalador de Yosemite. Y en ocasiones hasta he llegado a odiar a muerte este lugar. Pero también he pensado otras muchas veces que es el mejor lugar del mundo. Si a veces lo he odiado tanto, es por que lo amo de verdad. Es un extraño sentimiento de pasión lo que realmente siento por este Valle. Es más que una zona de escaladas, es un estilo de vida.







- El Futuro de la escalada yosemitica -








- Casi todas las líneas lógicas de escalada del valle han sido ya realizadas. Todas sus paredes han sido ascendidas por sus diferentes flancos, al menos por una ruta. Esto no quiere decir que no existan posibilidades de abrir más, ya que entre las grandes clásicas sigue habiendo terreno. Algunas de las más modernas serán tan difíciles como las que más, pero no pasan de significar eso, dificultad. No ofrecen gran placer estético. La roca suele ser mala, las paredes están cubiertas de arbustos, las fisuras cubiertas de musgo y rellenas de suciedad y tierra. Las zonas de placa requieren bolts para progresar. Cuando una línea se hace más directa y menos lógica, disminuye la belleza de su escalada.



-Hacer una invernal en el valle, por el hecho en si de la invernal a esa pared, es un sinsentido. Las condiciones en invierno pueden ser incluso más favorables que en verano. En las condiciones de los inviernos actuales, escalar requeriría aprovechar el cese de una racha de mal tiempo. Esto es casi un suicidio debido a que habría que ir limpiando el fino verglas las paredes, y, además, al estar el hielo mal sujeto a estas, impediría escalarlas a golpe de piolet. Limpiar el verglas sería un proceso muy lento, y el sol californiano desprende numerosas placas de hielo y las envía pared abajo.



-La escalada solitaria no es factible hasta que una ruta esté pitonada. Por otro lado, y debido a la cantidad de artificial, una cordada de dos puede ser lo más rápido y exitoso en las grandes escaladas. Dudo mucho que las paredes vayan a quedar equipadas con pitones por el momento. Además, a día de hoy, en el valle, la escalada solitaria está prohibida.



-Escalar para batir records de velocidad es algo que se hará popular probablemente. Una manía que acaba de dar comienzo. Los escaladores escalan rápido ya no solo por ver lo eficaces que son como cordada, sino para hacerlo mejor que otros que hayan subido la misma ruta pocos días antes. La escalda en sí es algo secundario, solo les interesa la marca. El hombre compite contra el hombre.



-El futuro de la escalada en Yosemite, no está en Yosemite, sino en aplicar las nuevas técnicas aquí originadas en las grandes cadenas montañosas del resto de mundo. Ejemplos de esto son: la ascensión de la cara norte del Mount Conness en Sierra Nevada, la oeste de la Torre Sur del Howser Spire en Las Bugaboos, las dos rutas del Diamante en Longs Peak, en Colorado; el Totem Pole y la Spider Rock en Arizona, la vía Directa Americana del Dru, o la primera ascensión americana al Espolón Walker de las Grandes Jorases. Todas ellas son, además de las más difíciles de sus respectivas áreas, el comienzo de una nueva escuela de escalada americana que lleva este nivel técnico a las condiciones verdaderamente alpinas.



-Las oportunidades que aquí se ofrecen son ilimitadas. Personalmente he visto paredes vírgenes en las montañas Wind River y en las Bugaboo, tan bellas y difíciles como algunas de las más famosas de la historia del alpinismo. Las caras oeste de las Howser Spires, en las Bugaboos, tienen entre 1000 y 1600 metros de altura. Las Coast Ranges, las Logan Mountains, las innumerables cadenas de Alaska; los Andes, el Baltoro en el Himalaya, …todas tienen paredes que desafían la imaginación.



-¿Quién hará las primeras ascensiones de estas impresionantes paredes rocosas? Desde América, los aspirantes solo pueden ser de Yosemite. Hasta el momento nadie ha podido usar la alta montaña para realizar escaladas de VI grado(paredes de varios días), solo se ha hecho en Yosemite. Estas soñadas escaladas solo las podrán realizar escaladores muy preparados física y mentalmente, y que estén escalando de continuo todo el año, que escalen mucho en granito, y que hagan mucho artificial y pongan y quiten sus propias clavijas; que estén familiarizados con los problemas de vivir varios días en la pared, izando pesados petates, estando en estribos y durmiendo por las noches en hamacas. ¿Y quién tiene el deseo y la necesidad perseverante de convivir con el intenso sufrimiento, clave para la creación de las grandes obras de arte?



-El valle de Yosemite será, en un futuro próximo, el terreno de prácticas para una nueva generación de superalpinistas que se aventuraran, más adelante, en las grandes montañas del planeta para surcar sus paredes más estéticas y complicadas.



Yvon Chouinard








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